miércoles, 2 de noviembre de 2011

Dorian Gray

Esta mañana terminé de leer "El retrato de Dorian Gray" de Oscar Wilde y me pareció exquisito. Me hubiera gustado escribir en algún lado todas las frases, párrafos y hasta capítulos enteros que me gustaron pero habría terminado transcribiendo medio libro así que he decidido más bien comprarlo en alguna librería de libros usados la próxima vez que lo vea. Dejo uno de mis capítulos favoritos, el capítulo II. La traducción que leí(de Julio Gómez de la Serna) es mejor pero no pude encontrarla online



Al entrar, vieron a Dorian Gray. Estaba sentado al piano, de espaldas a ellos, pasando las páginas de Las escenas del bosque, de Schumann.

-Tienes que prestármelo, Basil -exclamó-. Quiero aprendérmelas. Son encantadoras.

-Eso depende de cómo poses hoy, Dorian.

-Estoy cansado de posar, y no quiero un retrato de cuerpo entero -respondió el muchacho, volviéndose sobre el taburete del piano con un gesto caprichoso y malhumorado. Al ver a lord Henry, se le colorearon las mejillas por un momento y procedió a levantarse-. Perdóname, Basil, pero no sabía que estuvieras acompañado.

-Te presento a lord Henry Wotton, Dorian, un viejo amigo mío de Oxford. Le estaba diciendo que eres un modelo muy disciplinado, y acabas de echarlo todo a perder.

-Excepto el placer de conocerlo a usted, señor Gray -dijo lord Henry, dando un paso al frente y extendiendo la mano-. Mi tía me ha hablado a menudo de usted. Es uno de sus preferidos y, mucho me temo, también una de sus víctimas.

-En el momento actual estoy en la lista negra de lady Agatha -respondió Dorian con una divertida expresión de remordimiento-. Prometí ir con ella el martes a un club de Whitechapel y lo olvidé por completo. íbamos a tocar juntos un dúo..., más bien tres, según creo. No sé qué dirá. Me da miedo ir a visitarla.

-Yo me encargo de reconciliarlo con ella. Siente verdadera devoción por usted. Y no creo que importara que no fuese. El público pensó probablemente que era un dúo. Cuando tía Agatha se sienta al piano hace ruido suficiente por dos personas.

-Eso es una insidia contra ella y tampoco me deja a mí en muy buen lugar -respondió Dorian, riendo.

Lord Henry se lo quedó mirando. Sí; no había la menor duda de que era extraordinariamente bien parecido, con labios muy rojos debidamente arqueados, ojos azules llenos de franqueza, rubios cabellos rizados. Había algo en su rostro que inspiraba inmediata confianza. Estaba allí presente todo el candor de la juventud, así como toda su pureza apasionada. Se sentía que aquel adolescente no se había dejado manchar por el mundo. No era de extrañar que Basil Hallward sintiera veneración por él.

-Sin duda es usted demasiado encantador para dedicarse a la filantropía, señor Gray -lord Henry se dejó caer en el diván y abrió la pitillera.

El pintor había estado ocupado mezclando colores y preparando los pinceles. Parecía preocupado y, al oír la última observación de lord Henry, lo miró, vaciló un instante y luego dijo:

-Harry, quiero terminar hoy este retrato. ¿Me juzgarás terriblemente descortés si te pido que te vayas?

Lord Henry sonrió y miró a Dorian Gray.

-¿Tengo que marcharme, señor Gray? -preguntó.

-No, por favor, lord Henry. Ya veo que Basil está hoy de mal humor, y no lo soporto cuando se enfurruña. Además, quiero que me explique por qué no debo dedicarme a la filantropía.

-No estoy seguro de que deba decírselo, señor Gray. Se trata de un asunto tan tedioso que habría que hablar en serio de ello. Pero, desde luego, no saldré corriendo después de haberme dicho usted que me quede. ¿No te importa demasiado, verdad Basil? Me has dicho muchas veces que te gusta que tus modelos tengan a alguien con quien charlar.

Hallward se mordió los labios.

-Si Dorian lo desea, claro que te puedes quedar. Los caprichos de Dorian son leyes para todo el mundo, excepto para él.

Lord Henry recogió su sombrero y sus guantes.

-Eres muy insistente, Basil, pero, desgraciadamente, debo irme. Prometí reunirme con una persona en el Orleans. Hasta la vista, señor Gray. Venga a verme alguna tarde a Curzon Street. Casi siempre estoy en casa a las cinco. Escríbame cuando decida ir, sentiría mucho perderme su visita.

-Basil -exclamó Dorian Gray-, si lord Henry Wotton se marcha, me iré yo también. Nunca despegas los labios cuando pintas, y es muy aburrido estar de pie en un estrado y tratar de parecer contento. Pídele que se quede. Insisto.

-Quédate, Harry, para complacer a Dorian y para complacerme a mí -dijo Hallward, sin apartar los ojos del cuadro-. Es muy cierto que nunca hablo cuando estoy trabajando, y tampoco escucho, lo que debe de ser increíblemente tedioso para mis pobres modelos. Te suplico que te quedes.

-¿Y qué va a ser del caballero que me espera en el Orleans?

El pintor se echó a reír.

-No creo que eso sea un problema. Siéntate otra vez, Harry. Y ahora, Dorian, sube al estrado y no te muevas demasiado ni prestes atención a lo que dice lord Henry. Tiene una pésima influencia sobre todos mis amigos, sin otra excepción que yo.

Dorian Gray subió al estrado con el aspecto de un joven mártir griego, e hizo una ligera mueca de descontento dirigida a lord Henry, que le inspiraba ya una gran simpatía. ¡Era tan distinto de Basil! Producían un contraste muy agradable. Y tenía una voz muy bella.

-¿Es cierto que ejerce usted una pésima influencia, lord Henry? -le preguntó al cabo de unos instantes-. ¿Tan mala como dice Basil?

-Las buenas influencias no existen, señor Gray. Toda influencia es inmoral; inmoral desde el punto de vista científico.

-¿Por qué?

-Porque influir en una persona es darle la propia alma. Esa persona deja de pensar sus propias ideas y de arder con sus pasiones. Sus virtudes dejan de ser reales. Sus pecados, si es que los pecados existen, son prestados. Se convierte en eco de la música de otro, en un actor que interpreta un papel que no se ha escrito para él. La finalidad de la vida es el propio desarrollo. Alcanzar la plenitud de la manera más perfecta posible, para eso estamos aquí. En la actualidad las personas se tienen miedo. Han olvidado el mayor de todos los deberes, lo que cada uno se debe a sí mismo. Son caritativos, por supuesto. Dan de comer al hambriento y visten al desnudo. Pero sus almas pasan hambre y ellos mismos están desnudos. Nuestra raza ha dejado de tener valor. Quizá no lo haya tenido nunca. El miedo a la sociedad, que es la base de la moral; el miedo a Dios, que es el secreto de la religión: ésas son las dos cosas que nos gobiernan. Y, sin embargo...

-Vuelve la cabeza un poquito más hacia la derecha, Dorian, como un buen chico -dijo el pintor, enfrascado en su trabajo, sólo consciente de que en el rostro del muchacho había aparecido una expresión completamente nueva.

-Y, sin embargo -continuó lord Henry, con su voz grave y musical, y con el peculiar movimiento de la mano que le era tan característico, y que ya lo distinguía incluso en los días de Eton-, creo que si un hombre viviera su vida de manera total y completa, si diera forma a todo sentimiento, expresión a todo pensamiento, realidad a todo sueño..., creo que el mundo recibiría tal empujón de alegría que olvidaríamos todas las enfermedades del medievalismo y regresaríamos al ideal heleno; puede que incluso a algo más delicado, más rico que el ideal heleno. Pero hasta el más valiente de nosotros tiene miedo de sí mismo. La mutilación del salvaje encuentra su trágica supervivencia en la autorrenuncia que desfigura nuestra vida. Se nos castiga por nuestras negativas. Todos los impulsos que nos esforzamos por estrangular se multiplican en la mente y nos envenenan. Que el cuerpo peque una vez, y se habrá librado de su pecado, porque la acción es un modo de purificación. Después no queda nada, excepto el recuerdo de un placer o la voluptuosidad de un remordimiento. La única manera de librarse de la tentación es ceder ante ella. Si se resiste, el alma enferma, anhelando lo que ella misma se ha prohibido, deseando lo que sus leyes monstruosas han hecho monstruoso e ilegal. Se ha dicho que los grandes acontecimientos del mundo suceden en el cerebro. Es también en el cerebro, y sólo en el cerebro, donde se cometen los grandes pecados. Usted, señor Gray, usted mismo, todavía con las rosas rojas de la juventud y las blancas de la infancia, ha tenido pasiones que le han hecho asustarse, pensamientos que le han llenado de terror, sueños y momentos de vigilia cuyo simple recuerdo puede teñirle las mejillas de vergüenza...

-¡Basta! -balbuceó Dorian Gray-; ¡basta! Me desconcierta usted. No sé qué decir. Hay una manera de responderle, pero no la encuentro. No hable. Déjeme pensar. O, más bien, deje que trate de pensar.

Durante cerca de diez minutos siguió allí, inmóvil, los labios abiertos y un brillo extraño en la mirada. Era vagamente consciente de que influencias completamente nuevas actuaban en su interior, aunque, le parecía a él, procedían en realidad de sí mismo. Las pocas palabras que el amigo de Basil le había dicho, palabras lanzadas al azar, sin duda, y caprichosamente paradójicas, habían tocado alguna cuerda secreta, nunca pulsada anteriormente, pero que sentía ahora vibrar y palpitar con peculiares estremecimientos.

La música le afectaba de la misma manera. La música le había conmovido muchas veces. Pero la música no era directamente inteligible. No era un mundo nuevo, sino más bien otro caos creado en nosotros. ¡Palabras! ¡Simples palabras! ¡Qué terribles eran! ¡Qué claras, y qué agudas y crueles! No era posible escapar. Y, sin embargo, ¡qué magia tan sutil había en ellas! Parecían tener la virtud de dar una forma plástica a cosas informes y poseer una música propia tan dulce como la de una viola o de un laúd. ¡Simples palabras! ¿Había algo tan real como las palabras?

Sí; hubo cosas en su infancia que nunca entendió, pero que ahora entendía. La vida, de repente, adquirió a sus ojos un color rojo encendido. Le pareció que había estado caminando sobre fuego. ¿Por qué no lo había sabido antes?

Con una sonrisa sutil lord Henry lo observaba. Sabía cuál era el momento psicológico en el que no había que decir nada. Estaba sumamente interesado. Sorprendido de la impresión producida por sus palabras y, al recordar un libro que había leído a los dieciséis años, un libro que le reveló muchas cosas que antes no sabía, se preguntó si Dorian Gray estaba teniendo una experiencia similar. Él no había hecho más que lanzar una flecha al aire. ¿Había dado en el blanco? ¡Qué fascinante era aquel muchacho!

Hallward pintaba sin descanso con aquellas maravillosas y audaces pinceladas suyas que tenían el verdadero refinamiento y la perfecta delicadeza que, al menos en el arte, proceden únicamente de la fuerza. No había advertido el silencio.

-Basil, me canso de estar de pie -exclamó Gray de repente-. Quiero salir al jardín y sentarme. Aquí el aire es asfixiante.

-Tendrás que perdonarme. Cuando pinto me olvido de todo lo demás. Pero nunca habías posado mejor. Has estado completamente inmóvil. Y he captado el efecto que quería: los labios entreabiertos, y el brillo en los ojos. No sé qué te habrá dicho Harry para conseguir esta expresión maravillosa. Imagino que te halagaba la vanidad. No debes creer una sola palabra de lo que diga.

-Desde luego no me halagaba la vanidad. Tal vez por eso no he creído nada de lo que me ha dicho. -Reconozca que se lo ha creído todo -dijo lord Henry, lanzándole una mirada soñadora y lánguida-. Saldré al jardín con usted. Hace un calor horrible en el estudio. Basil, ofrécenos algo helado para beber, algo que tenga fresas.

-Por supuesto, Harry. Basta con que llames; en cuanto venga Parker le diré lo que quieres. He de trabajar el fondo; me reuniré después con vosotros. No retengas demasiado tiempo a Dorian. Nunca me he sentido tan en forma para pintar como hoy. Va a ser mi obra maestra. Ya lo es, tal como está ahora.

Lord Henry salió al jardín y encontró a Dorian Gray con el rostro hundido en las grandes flores del lilo, bebiendo febrilmente su perfume fresco como si se tratase de vino. Se le acercó y le puso una mano en el hombro.

-Está usted en lo cierto al hacer eso -murmuró-. Nada, excepto los sentidos, puede curar el alma, como tampoco nada, excepto el alma, puede curar los sentidos.

El muchacho se sobresaltó, apartándose. Llevaba la cabeza descubierta, y las hojas del arbusto le habían despeinado, enredando las hebras doradas. Había miedo en sus ojos, como sucede cuándo se despierta a alguien de repente. Le vibraron las aletas de la nariz y algún nervio escondido agitó el rojo de sus labios, haciéndolos temblar.

-Sí -prosiguió lord Henry-; ése es uno de los grandes secretos de la vida: curar el alma por medio de los sentidos, y los sentidos con el alma. Usted es una criatura asombrosa. Sabe más de lo que cree saber, pero menos de lo que quiere.

Dorian Gray frunció el ceño y apartó la cabeza. Le era imposible dejar de mirar con buenos ojos a aquel joven alto y elegante que tenía al lado. Su rostro moreno y romántico y su aire cansado le interesaban. Había algo en su voz, grave y lánguida, absolutamente fascinante. Sus manos blancas, tranquilas, que tenían incluso algo de flores, poseían un curioso encanto. Se movían, cuando lord Henry hablaba, de manera musical, y parecían poseer un lenguaje propio. Pero lord Henry le asustaba, y se avergonzaba de sentir miedo. ¿Cómo era que un extraño le había hecho descubrirse a sí mismo? Conocía a Hallward desde hacía meses, pero la amistad entre ambos no lo había cambiado. De repente, sin embargo, se había cruzado con alguien que parecía descubrirle el misterio de la existencia. Aunque, de todos modos, ¿qué motivo había para sentir miedo? Él no era un colegial ni una muchachita. Era absurdo asustarse.

-Sentémonos a la sombra -dijo lord Henry-. Parker nos ha traído las bebidas, y si se queda usted más tiempo bajo este sol de justicia se le echará a perder la tez y Basil nunca lo volverá a retratar. No debe permitir que el sol lo queme. Sería muy poco favorecedor.

-¿Qué importancia tiene eso? -exclamó Dorian Gray, riendo, mientras se sentaba en un banco al fondo del jardín.

-Toda la importancia del mundo, señor Gray.

-¿Por qué?

-Porque posee usted la más maravillosa juventud, y la juventud es lo más precioso que se puede poseer.

-No lo siento yo así, lord Henry.

-No; no lo siente ahora. Pero algún día, cuando sea viejo y feo y esté lleno de arrugas, cuando los pensamientos le hayan marcado la frente con sus pliegues y la pasión le haya quemado los labios con sus odiosas brasas, lo sentirá, y lo sentirá terriblemente. Ahora, dondequiera que vaya, seduce a todo el mundo. ¿Será siempre así?... Posee usted un rostro extraordinariamente agraciado, señor Gray. No frunza el ceño. Es cierto. Y la belleza es una manifestación de genio; está incluso por encima del genio, puesto que no necesita explicación. Es uno de los grandes dones de la naturaleza, como la luz del sol, o la primavera, o el reflejo en aguas oscuras de esa concha de plata a la que llamamos luna. No admite discusión. Tiene un derecho divino de soberanía. Convierte en príncipes a quienes la poseen. ¿Se sonríe? ¡Ah! Cuando la haya perdido no sonreirá... La gente dice a veces que la belleza es sólo superficial. Tal vez. Pero, al menos, no es tan superficial como el pensamiento. Para mí la belleza es la maravilla de las maravillas. Tan sólo las personas superficiales no juzgan por las apariencias. El verdadero misterio del mundo es lo visible, no lo que no se ve... Sí, señor Gray, los dioses han sido buenos con usted. Pero lo que los dioses dan, también lo quitan, y muy pronto. Sólo dispone de unos pocos años en los que vivir de verdad, perfectamente y con plenitud. Cuando se le acabe la juventud desaparecerá la belleza, y entonces descubrirá de repente que ya no le quedan más triunfos, o habrá de contentarse con unos triunfos insignificantes que el recuerdo de su pasado esplendor hará más amargos que las derrotas. Cada mes que expira lo acerca un poco más a algo terrible. El tiempo tiene celos de usted, y lucha contra sus lirios y sus rosas. Se volverá cetrino, se le hundirán las mejillas y sus ojos perderán el brillo. Sufrirá horriblemente... ¡Ah! Disfrute plenamente de la juventud mientras la posee. No despilfarre el oro de sus días escuchando a gente aburrida, tratando de redimir a los fracasados sin esperanza, ni entregando su vida a los ignorantes, los anodinos y los vulgares. Ésos son los objetivos enfermizos, las falsas ideas de nuestra época. ¡Viva! ¡Viva la vida maravillosa que le pertenece! No deje que nada se pierda. Esté siempre a la busca de nuevas sensaciones. No tenga miedo de nada... Un nuevo hedonismo: eso es lo que nuestro siglo necesita. Usted puede ser su símbolo visible. Dada su personalidad, no hay nada que no pueda hacer. El mundo le pertenece durante una temporada... En el momento en que lo he visto he comprendido que no se daba usted cuenta en absoluto de lo que realmente es, de lo que realmente puede ser. Había en usted tantas cosas que me encantaban que he sentido la necesidad de hablarle un poco de usted. He pensado en la tragedia que sería malgastar lo que posee. Porque su juventud no durará mucho, demasiado poco, a decir verdad. Las flores sencillas del campo se marchitan, pero florecen de nuevo. Las flores del codeso serán tan amarillas el próximo junio como ahora. Dentro de un mes habrá estrellas moradas en las clemátides y, año tras año, la verde noche de sus hojas sostendrá sus flores moradas. Pero nosotros nunca recuperamos nuestra juventud. El pulso alegre que late en nosotros cuando tenemos veinte años se vuelve perezoso con el paso del tiempo. Nos fallan las extremidades, nuestros sentidos se deterioran. Nos convertimos en espantosas marionetas, obsesionados por el recuerdo de las pasiones que nos asustaron en demasía, y el de las exquisitas tentaciones a las que no tuvimos el valor de sucumbir. ¡Juventud! ¡Juventud! ¡No hay absolutamente nada en el mundo excepto la juventud!

Dorian Gray escuchaba, los ojos muy abiertos, asombrado. El ramillete de lilas se le cayó al suelo. Una sedosa abeja zumbó a su alrededor por un instante. Luego empezó a trepar con dificultad por los globos estrellados de cada flor. Dorian Gray la observó con el extraño interés por las cosas triviales que tratamos de fomentar cuando las más importantes nos asustan, o cuando nos embarga alguna nueva emoción que no sabemos expresar, o cuando alguna idea que nos aterra pone repentino sitio a la mente y exige nuestra rendición. Al cabo de algún tiempo la abeja alzó el vuelo. Dorian Gray la vio introducirse en la campanilla de una enredadera. La flor pareció estremecerse y luego se balanceó suavemente hacia adelante y hacia atrás.

De repente, el pintor apareció en la puerta del estudio y, con gestos bruscos, les indicó que entraran en la casa. Dorian Gray y lord Henry se miraron y sonrieron.

-Estoy esperando -exclamó Hallward-. Vengan, por favor. La luz es perfecta; tráiganse los vasos.

Se levantaron y recorrieron juntos la senda. Dos mariposas verdes y blancas se cruzaron con ellos y, en el peral que ocupaba una esquina del jardín, un mirlo empezó a cantar.

-Se alegra de haberme conocido, señor Gray-dijo lord Henry, mirándolo.

-Sí, ahora sí. Me pregunto si me alegraré siempre.

-¡Siempre! Terrible palabra. Hace que me estremezca cuando la oigo. Las mujeres son tan aficionadas a usarla. Echan a perder todas las historias de amor intentando que duren para siempre. Es, además, una palabra sin sentido. La única diferencia entre un capricho y una pasión para toda la vida es que el capricho dura un poco más.

Al entrar en el estudio, Dorian Gray puso una mano en el brazo de lord Henry.

-En ese caso, que nuestra amistad sea un capricho -murmuró, ruborizándose ante su propia audacia; luego subió al estrado y volvió a posar.

Lord Henry se dejó caer en un gran sillón de mimbre y lo contempló. El roce del pincel sobre el lienzo era el único ruido que turbaba la quietud, excepto cuando, de tarde en tarde, Hallward retrocedía para examinar su obra desde más lejos. En los rayos oblicuos que penetraban por la puerta abierta, el polvo danzaba, convertido en oro. El intenso perfume de las rosas parecía envolverlo todo.

Al cabo de un cuarto de hora Hallward dejó de pintar, miró durante un buen rato a Dorian Gray, y luego durante otro buen rato al cuadro mientras mordía el extremo de uno de sus grandes pinceles y fruncía el ceño.

-Está terminado -exclamó por fin; agachándose, firmó con grandes trazos rojos en la esquina izquierda del lienzo.

Lord Henry se acercó a examinar el retrato. Era, sin duda, una espléndida obra de arte, y el parecido era excelente.

-Mi querido amigo -dijo-, te felicito de todo corazón. Es el mejor retrato de nuestra época. Señor Gray, venga a comprobarlo usted mismo.

El muchacho se sobresaltó, como despertando de un sueño.

-¿Realmente acabado? -murmuró, bajando del estrado.

-Totalmente -dijo el pintor-. Y hoy has posado mejor que nunca. Te estoy muy agradecido.

-Eso me lo debes enteramente a mí -intervino lord Henry-. ¿No es así, señor Gray?

Dorian, sin responder, avanzó con lentitud de espaldas al cuadro y luego se volvió hacia él. Al verlo retrocedió, las mejillas encendidas de placer por un momento. Un brillo de alegría se le encendió en los ojos, como si se reconociese por vez primera. Permaneció inmóvil y maravillado, consciente apenas de que Hallward hablaba con él y sin captar el significado de sus palabras. La conciencia de su propia belleza lo asaltó como una revelación. Era la primera vez. Los cumplidos de Basil Hallward le habían parecido hasta entonces simples exageraciones agradables, producto de la amistad. Los escuchaba, se reía con ellos y los olvidaba. No influían sobre él. Luego se había presentado lord Henry Wotton con su extraño panegírico sobre la juventud, su terrible advertencia sobre su brevedad. Aquello le había conmovido y, ahora, mientras miraba fijamente la imagen de su belleza, con una claridad fulgurante captó toda la verdad. Sí, en un día no muy lejano su rostro se arrugaría y marchitaría, sus ojos perderían color y brillo, la armonía de su figura se quebraría. Desaparecería el rojo escarlata de sus labios y el oro de sus cabellos. La vida que había de formarle al alma le deformaría el cuerpo. Se convertiría en un ser horrible, odioso, grotesco. Al pensar en ello, un dolor muy agudo lo atravesó como un cuchillo, e hizo que se estremecieran todas las fibras de su ser. El azul de sus ojos se oscureció con un velo de lágrimas. Sintió que una mano de hielo se le había posado sobre el corazón.

-¿No te gusta? -exclamó finalmente Hallward, un tanto dolido por el silencio del muchacho, sin entender su significado.

-Claro que le gusta -dijo lord Henry-. ¿A quién podría no gustarle? Es una de las grandes obras del arte moderno. Te daré por él lo que quieras pedirme. Debe ser mío.

-No soy yo su dueño, Harry.

-¿Quién es el propietario?

-Dorian, por supuesto -respondió el pintor.

-Es muy afortunado.

-¡Qué triste resulta! -murmuró Dorian Gray, los ojos todavía fijos en el retrato-. Me haré viejo, horrible, espantoso. Pero este cuadro siempre será joven. Nunca dejará atrás este día de junio... ¡Si fuese al revés! ¡Si yo me conservase siempre joven y el retrato envejeciera! Daría..., ¡daría cualquier cosa por eso! ¡Daría el alma!

-No creo que te gustara mucho esa solución, Basil -exclamó lord Henry, riendo-. Sería bastante inclemente con tu obra.

-Me opondría con la mayor energía posible, Harry -dijo Hallward.

Dorian Gray se volvió para mirarlo.

-Estoy seguro de que lo harías. Tu arte te importa más que los amigos. Para ti no soy más que una figurilla de bronce. Ni siquiera eso, me atrevería a decir.

El pintor se lo quedó mirando, asombrado. Dorian no hablaba nunca así. ¿Qué había sucedido? Parecía muy enfadado. Tenía el rostro encendido y le ardían las mejillas.

-Sí -continuó el joven-: para ti soy menos que tu Hermes de marfil o tu fauno de plata. Ésos te gustarán siempre. ¿Hasta cuándo te gustaré yo? Hasta que me salga la primera arruga. Ahora ya sé que cuando se pierde la belleza, mucha o poca, se pierde todo. Tu cuadro me lo ha enseñado. Lord Henry Wotton tiene razón. La juventud es lo único que merece la pena. Cuando descubra que envejezco, me mataré.

Hallward palideció y le tomó la mano.

-¡Dorian! ¡Dorian! -exclamó-, no hables así. Nunca he tenido un amigo como tú, ni tendré nunca otro. No me digas que sientes celos de las cosas materiales. ¡Tú estás por encima de todas ellas!

-Tengo celos de todo aquello cuya belleza no muere. Tengo celos de mi retrato. ¿Por qué ha de conservar lo que yo voy a perder? Cada momento que pasa me quita algo para dárselo a él. ¡Ah, si fuese al revés! ¡Si el cuadro pudiera cambiar y ser yo siempre como ahora! ¿Para qué lo has pintado? Se burlará de mí algún día, ¡se burlará despiadadamente!

Los ojos se le llenaron de lágrimas ardientes; retiró bruscamente la mano y, arrojándose sobre el diván, enterró el rostro entre los cojines, como si estuviera rezando.

-Esto es obra tuya, Harry -dijo el pintor con amargura.

Lord Henry se encogió de hombros.

-Es el verdadero Dorian Gray, eso es todo.

-No lo es.

-Si no lo es, ¿qué tengo yo que ver con eso?

-Deberías haberte marchado cuando te lo pedí -murmuró.

-Me quedé cuando me lo pediste -fue la respuesta de lord Henry.

-Harry, no me puedo pelear al mismo tiempo con mis dos mejores amigos, pero entre los dos me habéis hecho odiar la más perfecta de mis obras, y voy a destruirla. ¿Qué es, después de todo, excepto lienzo y color? No voy a permitir que un retrato se interponga entre nosotros.

Dorian Gray alzó la rubia cabeza del cojín y, con el rostro pálido y los ojos enrojecidos por las lágrimas lo miró, mientras Hallward se dirigía hacia la mesa de madera situada bajo la alta ventana con cortinas. ¿Qué había ido a hacer allí? Los dedos se perdían entre el revoltijo de tubos de estaño y pinceles secos, buscando algo. Sí, el largo cuchillo apaletado, con su delgada hoja de acero flexible. . Una vez encontrado, se disponía a rasgar la tela. Ahogando un gemido, el muchacho saltó del diván y, corriendo hacia Hallward, le arrancó el cuchillo de la mano, arrojándolo al otro extremo del estudio.

-¡No, Basil, no lo hagas! -exclamó-. ¡Sería un asesinato! -Me alegro de que por fin aprecies mi obra, Dorian -dijo fríamente el pintor, una vez recuperado de la sorpresa-. Había perdido la esperanza.

-¿Apreciarla? Me fascina. Es parte de mí mismo. Lo noto.

-Bien; tan pronto como estés seco, serás barnizado y enmarcado y enviado a tu casa. Una vez allí, podrás hacer contigo lo que quieras -cruzando la estancia tocó la campanilla para pedir té-. ¿Tomarás té, como es lógico, Dorian? ¿Y tú también, Harry? ¿O estás en contra de placeres tan sencillos?

-Adoro los placeres sencillos -dijo lord Henry-. Son el último refugio de las almas complicadas. Pero no me gustan las escenas, excepto en el teatro. ¡Qué personas tan absurdas sois los dos! Me pregunto quién definió al hombre como animal racional. Fue la definición más prematura que se ha dado nunca. El hombre es muchas cosas, pero no racional. Y me alegro de ello después de todo: aunque me gustaría que no os pelearais por el cuadro. Será mucho mejor que me lo des a mí, Basil. Este pobre chico no lo quiere en realidad, y yo en cambio sí.

-¡Si se lo das a otra persona, no te lo perdonaré nunca! -exclamó Dorian Gray-; y no permito que nadie me llame pobre chico.

-Ya sabes que el cuadro es tuyo, Dorian. Te lo di antes de que existiera.

-Y también sabe usted, señor Gray, que se ha dejado llevar por los sentimientos y que en realidad no le parece mal que se le recuerde cuán joven es.

-Me hubiera parecido francamente mal esta mañana, lord Henry.

-¡Ah, esta mañana! Ha vivido usted mucho desde entonces.

Se oyó llamar a la puerta, entró el mayordomo con la bandeja del té y la colocó sobre una mesita japonesa. Se oyó un tintineo de tazas y platillos y el silbido de una tetera georgiana. Entró un paje llevando dos fuentes con forma de globo. Dorian Gray se acercó a la mesa y sirvió el té. Los otros dos se acercaron lánguidamente y examinaron lo que había bajo las tapaderas.

-Vayamos esta noche al teatro -propuso lord Henry-. Habrá algo que ver en algún sitio. He quedado para cenar en White's, pero sólo se trata de un viejo amigo, de manera que le puedo mandar un telegrama diciendo que estoy enfermo o que no puedo ir en razón de un compromiso ulterior. Creo que sería una excusa bastante simpática, ya que contaría con la sorpresa de la sinceridad.

-¡Es tan aburrido ponerse de etiqueta! -murmuró Hallward-. Y, cuando ya lo has hecho, ¡se tiene un aspecto tan horroroso!

-Sí -respondió lord Henry distraídamente-, la ropa del siglo XIX es detestable. Tan sombría, tan deprimente. El pecado es el único elemento de color que queda en la vida moderna.

-No deberías decir cosas como ésa delante de Dorian, Harry.

-¿Delante de qué Dorian? ¿El que nos está sirviendo el té o el del cuadro?

-De ninguno de los dos.

-Me gustaría ir al teatro con usted, lord Henry -dijo el muchacho.

-Venga, entonces; y tú también, Basil.

-La verdad es que no puedo. Será mejor que no. Tengo muchísimo trabajo.

-Bien; en ese caso, iremos usted y yo, señor Gray.

-Encantado.

El pintor se mordió el labio y, con la taza en la mano, se acercó al cuadro.

-Me quedaré con el verdadero Dorian -dijo tristemente.

-¿Es ése el verdadero Dorian? -exclamó el original del retrato, acercándose a Hallward-. ¿Soy realmente así? -Sí; exactamente así.

-¡Maravilloso, Basil!

-Tienes al menos el mismo aspecto. Pero él no cambiará -suspiró Hallward-. Eso es algo.

-¡Qué obsesión tienen las personas con la fidelidad! -exclamó lord Henry-. Incluso el amor es simplemente una cuestión de fisiología. No tiene nada que ver con la voluntad. Los jóvenes quieren ser fieles y no lo son; los viejos quieren ser infieles y no pueden: eso es todo lo que cabe decir.

-No vayas esta noche al teatro, Dorian -dijo Hallward-. Quédate a cenar conmigo.

-No puedo, Basil.

-¿Por qué no?

-Porque he prometido a lord Henry Wotton ir con él.

-No mejorará su opinión de ti porque cumplas tus promesas. Él siempre falta a las suyas. Te ruego que no vayas.

Dorian Gray rió y negó con la cabeza.

-Te lo suplico.

El muchacho vaciló y miró hacia lord Henry, que los contemplaba desde la mesita del té con una sonrisa divertida.

-Tengo que ir, Basil -respondió el joven.

-Muy bien -dijo Hallward; y, alejándose, depositó su taza en la bandeja-. Es bastante tarde y, dado que tienes que vestirte, será mejor que no pierdas más tiempo. Hasta la vista, Harry. Hasta la vista, Dorian. Ven pronto a verme. Mañana.

-Desde luego.

-¿No lo olvidarás?

-¡No, claro que no! -exclamó Dorian.

-Y..., ¡Harry!

-¿Sí, Basil?

-Recuerda lo que te pedí cuando estábamos esta mañana en el jardín.

-Lo he olvidado.

-Confío en ti.

-Quisiera poder confiar yo mismo -dijo lord Henry, riendo-. Vamos, señor Gray, mi coche está ahí fuera, le puedo dejar en su casa. Hasta la vista, Basil. Ha sido una tarde interesantísima.

Cuando la puerta se cerró tras ellos el pintor se dejó caer en un sofá y apareció en su rostro una expresión de sufrimiento

miércoles, 26 de octubre de 2011

viernes, 14 de octubre de 2011

Carta Muerta/Carta Muda


¿Qué hago ahora con este aborto de carta?
¿La quemo,la boto,la rompo,laentregoyasinvida?

Las palabras empiezan a perder su ritmo y se ponen rígidas dentro del sobre, las letras y las lágrimas comienzan a descomponerse y yo no sé qué hacer con este frágil cuerpo de papel.

Vienes y me embarazas de ideas, de sentimientos, de recuerdos, de planes... y cuando te vas me quedo gestando un nuevo futuro para los dos y termino dando a luz otra estúpida carta que jamás será leída por los ojos de su padre.

Tengo ya un cementerio de correspondencia deforme. Voy acumulando tumbas frías de palabras, de mis palabras...que con tanta paciencia espero y con tanta ilusión escribo pero que, finalmente, terminan una y otra vez siendo abortos de cartas. Dolorosas pérdidas mudas, pequeñas muertes de mí.

D
13-14/10/11

miércoles, 12 de octubre de 2011

Decido



Hoy decido. Y espero que sea una decisión fuerte...una real.

Dadas las circunstancias internas y externas opto por no patalear más.

Haré un esfuerzo conciente para no pedirte nada, ni siquiera recordarte como solías ser y ya no eres. No quiero volver a reclamar ni a esperar nada de vos. Yo creo que para ti sigo siendo importante porque aunque las cosas hayan cambiado aún me lo demuestras a tu manera. Y cómo no iban a cambiar si es que han pasado meses ya, sin darnos cuenta. La mutación era/es inevitable.

Me sigues gustando mucho y he llegado a pensar que estoy inofensiva y superficialmente enamorada de ti. Me alegra haber conocido esta otra faceta de las relaciones personales. Sinceramente he aprendido de todo esto pero no es sano echarle tanta leña al fuego y por eso retrocedo. Decido dar un par de pasos hacia atrás y lo vas a notar.

Espero ser capaz de no volverte a escribir, pienso reducir los mensajes y los demás detalles a la mitad. Ni una sola llamada a no ser que sea estrictamente necesaria o en caso de una fecha especial. Se acabaron también las propuestas, al menos aquellas que sé que me prometes sin intención real de cumplir. Sí, entiendo tus circunstancias. No, no entiendo tu pasividad y falta de iniciativa e imaginación.

No quiero pelear contigo, ni ponerte contra la espada y la pared. Se nos han ido un poco las luces y los límites y yo me encargaré de ponernos de nuevo en nuestro sitio. Vamos a tomar únicamente lo que el otro ponga en la mesa. Sin presión, sin exigencia.

Voy a seguir besándote hasta sentir raros los labios. Voy a seguir haciéndote el amor cada que vengas. Seguiré encontrándote en las canciones y los libros pero ya no lo sabrás. Por quién sabe cuánto tiempo más serás uno de mis primeros y últimos pensamientos del día. Voy a seguir queriéndote sin decírtelo porque llegaste a mi vida en un momento muy inapropiado y contra todo pronóstico calaste y me has hecho feliz de un modo extraño.

Hoy fui conciente de la mini-tusa que me espera con vos pero cuando llegue el momento la soportaré con estoicismo porque has valido la pena y he intentado hacértelo saber pero creo que se me está yendo la mano contigo y por eso hoy decido. Y espero que sea una decisión fuerte...una real.


D
12/10/11

Salvavidas

Y entonces llega esa odiosa época de días en que, si por mí fuera, dormiría el día entero y como nunca lo logro, me levanto a pensar cómo hacer que el día pase más rápido, cómo gastarme estas indeseadas horas de vigilia, a qué dedicarme para no pensar demasiado y embolatar un poco el malestar.
Pues bien, en épocas como esta...en días como hoy, sinceramente no sé qué haría sin ciertos salvavidas que me rescatan de ese pozo sin fondo de la depresión, que me alivianan un poco el peso de esta carga en que se convierte a veces la cotidianidad.
¿Cómo sobrellevar la vida sin la música? La música que lo dice todo por mí, que expresa con tremenda precisión y belleza todo aquello que yo no puedo o no quiero sacar.
Nada como ponerse el iPod y gritar a todo trapo las experiencias ajenas que tan bien reflejan las propias. Y nadie sospecha mucho...y nadie pregunta casi.
Están, obviamente, los libros. Terapéutica y amada lectura que desde hace tanto tiempo me acompaña porque desde que aprendí a leer me fascinó. Libros amigos, libros amantes, libros-máquinas del tiempo, libros maestros. No hay mejor manera de escapar que abrir un libro y dejarse atrapar por las imágenes, por las palabras y los paisajes, por las historias ajenas que hacen olvidar las propias por un buen rato... El tren de letras arranca a toda velocidad y ya no soy yo. Llega el alivio.
Últimamente volví a retomar una práctica perdida que consiste en anotar en una libreta aquellas frases de los libros que me gustan o me llaman la atención. Ya que tengo pésima memoria para casi todo, en especial para recordar luego de unos días lo que leo...pues que al menos queden estos registros.
La buena comida es otros de mis rescatadores infalibles. Nada como un buen almuerzo para sacar el ánimo a flote. Uno de esos almuerzos en que termina uno con una sonrisa hasta chocante, perdIdo en el bienestar sencillo de la satisfacción alimentaria. Ni qué decir de un buen postre o un café caliente en el momento preciso. Pequeñas alegrías aseguradas.
Y la cama, el sueño, esa dulce "inconsciencia" que anestesia hasta los peores dolores. Bendito sea el momento de acostarse y rendirse unas horas a la tranquilidad más absoluta. En días como hoy, ruego no soñar nada (¿no recordar?) y simplemente entregarme al vacío reparador.
Hay otras cosas que me hacen más ameno el día... como Cuevana, como Matías, como algunos amigos, como salir a caminar.
La vida sería realmente insoportable sin estos escapes.

D
12/10/11

Pereza







OTROS:

http://www.youtube.com/watch?v=1ynssbw-3h0&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=EpkQyta2L_w
http://www.youtube.com/watch?v=zTOXzCVuQv4

domingo, 25 de septiembre de 2011

Qué labilidad tan molesta.
Molestas estas lágrimas de mierda que no sirven para nada más que entibiarme los cachetes.
¿Por qué tengo el cuerpo tan roto?
Esta soledad-cucaracha...soledad resistente a mis remedios caseros me tiene enferma.
Y ahora resulta que más meses se interponen entre mi afán de largarme y la partida.
Que muy pocas cosas me atan a esta cotidianidad asfixiante. Que me quiero ir ya.
Que los oídos ni música soportan. Que las palabras hoy no quieren salir por la boca ni los dedos sino por los ojos.
Hoy tampoco sirvo pa nada.
Bah

domingo, 18 de septiembre de 2011

Joy






Siempre es bueno hallar felicidad en detalles sencillos.
Hoy me siento feliz.
Arranco la semana con pie derecho...y con collar nuevo :)

martes, 13 de septiembre de 2011

"Salir del amor ilesos"





A mí no me importa a quién viste ayer ni a quién verás mañana. Me interesa que hoy quieres estar conmigo. Que quieras compartir un día más.
Me tiene sin cuidado si miras a otras... o si otras te miran a ti. Da igual si no monopolizo tus fantasías, si no es mi voz la única que anhelas escuchar.
Me es indiferente a quién más besas si todavía te interesas en mis labios y en mi cuerpo, si todavía me encuentras atractiva.
No me importa si aparte de mis cartas de amor recibes otras. Es apenas obvio. Eres maravilloso.
Si no soy yo la única que te trasnocha ¿qué más da?
Tú tampoco eres el primero, ni el único ni el último.
Pero aquí estamos, individualmente juntos, trascendentalmente unidos.
Sigo agradeciendo cada una de tus sonrisas, sigo disfrutando tus reconfortantes abrazos.
Te extraño en la distancia y no eres mío.
Te quiero como a nadie y tú lo sabes.


D
13/9/11

miércoles, 24 de agosto de 2011

Men

Y con algo de horror (?) me doy cuenta que ninguno me conoce. Que tú escarbaste bien en las profundidades y él ha aprendido a navegar estupendamente por la superficie...pero ninguno cruzó sus límites. Tú al parecer ya no tienes oportunidad y él creo que ni siquiera la tendrá pues puedo abrirle ciertas "cosas" y otras no. Punto.
Si alguien tal vez logró ver un panorama mío más completo fuiste vos. De una manera indirecta pero más completa al fin y al cabo. Vos que que te callaste, vos que te largaste, vos que la cagaste.
Men....men in my life.

jueves, 18 de agosto de 2011

Tru





Pequeño motivo de alegría de cuatro patas... ♥

lunes, 15 de agosto de 2011

Down



Tristezas. De todos los tamaños y en todas sus presentaciones. Tristezas que marean y que nublan. Tristezas que resbalan por la piel y que la curten. Tristezas de amigos falsos, de (ex)novios tontos, de amantes crueles. Tristezas propias, recreativas y profesionales. Tristezas prehistóricas que adoctrinan a las jóvenes tristezas en el arte de lastimar. Y todas gritan...y todas duelen. Tristezas de ducha larga y puerta cerrada. Tristezas de oscuridad y de almohadas húmedas. Tristezas laberinto que no tienen solución. Tristezas dependientes de acciones ajenas ¡las peores!. Tristezas con memoria de elefante. Tristezas que me esperan adelante...y atrás...y a los lados...y a donde mire. Tristezas temporales y permanentes. Tristezas comunes y corrientes que ya habrán de naufragar. Malditas tristezas traicioneras que se escapan de su caja de Pandora siempre en las peores horas...las más inoportunas.

Se lloran, se aturden con canciones y se escriben. Algo de calma se recupera...y esta triste pasajera se puede al fin ir a acostar.


D

15/8/11



sábado, 6 de agosto de 2011

"Cuando todo pase..."

Cada vez extraño menos el concreto y anhelo más el abstracto... y eso está bien, supongo. Cada día que pasa logro arrancar alguna otra de tus raicillas (que son muchas) y lo que extraño ya no son tanto tus palabras, tus abrazos, tus besos y tus cosas sino contar con palabras, abrazos, besos y cosas de alguien que me importe y que me afecte tanto como llegaste a importarme y a afectarme tú. En pocas palabras, creo que lo que me hace falta es el concepto general (y la presencia) de un buen novio. No sé si me hago entender. No importa mucho tampoco.

La tusa ha sido un proceso interesante. Doloroso, muy. Pensé que sería un dolor agudo, paralizante y corto pero me equivoqué. Ha sido un sufrimiento a cuotas, diferido...largo.
El asunto ha sido limitante pero sólo parcialmente. Como si en vez de afectar un órgano vital me hubieran cortado el pulgar de la mano derecha. Puedo hacer menos pero puedo hacer.

No pienso entrar en muchos detalles tampoco porque semejante situación prefiero mantenerla y sobrellevarla en privado, casi en absoluta soledad.

No es fácil aferrarse con uñas y dientes a algo que luego hay que soltar a la fuerza. La convicción y la costumbre son caprichosas y cuesta convencerlas de la importancia del cambio.

Al final estaremos bien.

Te quiero mucho y pienso conservarte a mi lado. Es complicado lidiar con esta relación-plasma....esta relación indeterminada en que quedamos suspendidos. Ni novios ni amigos pero algo somos y deseo que lo sigamos siendo porque eres una persona muy valiosa y aún encuentro muchas cosas bonitas y útiles en ti a las que no quiero renunciar únicamente porque perdimos el status de "pareja".

No sé qué más decir...creo que no quiero decir nada más, por ahora.



D
6/8/11


http://www.youtube.com/watch?v=93jJRB2o1a8
http://www.youtube.com/watch?v=tZN_U1xsWxU
http://www.youtube.com/watch?v=JtSqUCBbQW4

miércoles, 27 de julio de 2011

lunes, 27 de junio de 2011

Carta abierta

No es una pelea. No es una competencia. No se trata de quién lo quiera más o quién obtenga más atención.
Lo queremos de formas muy distintas. Vos sos la novia. Yo soy su amiga.
El amor que tú le das es de pareja. El cariño que yo le tengo y le demuestro es de amistad, amistad de las buenas, de las fuertes.
Estuve antes de ti y seguramente estaré a su lado cuando tú ya no estés porque, para bien o para mal, la amistad suele durar más que el amor.
No soy tu enemiga, no tengo ninguna mala intención. Me alegra inmensamente verlo feliz, verlo enamorado como no lo había visto antes.
Es complicado adaptarse, claro. Yo vivo un momento difícil, un momento donde lo he necesitado y lo necesito a mi lado porque confío y me refugio en su amistad. Justo en la mitad de ese momento te conoce y se enamoran. Por obvias razones se aparta, se aparta para estar contigo y experimentar esa deliciosa y egoísta etapa al empezar una nueva relación....etapa en la que uno quiere pasar todo el tiempo posible con esa otra persona...en la que uno no suele tener tiempo ni voluntad para nadie más. Los amigos, por lo general, llevamos del bulto en esa situación. El tiempo y las actividades que compartíamos juntos hay que repartirlo y reordenarlo ahora que hay un tercero (muy importante) dentro de la ecuación. Yo no tengo problema con eso. No soy celosa con mis amigos. Entiendo (y entenderlo no signifique que no me afecte) perfectamente que se aleje, que ya no esté para mí de la misma forma, que ya no cuente con la misma libertad y disposición. Me alegra, te lo repito, verlo tan contento aunque eso signifique reducir los momentos juntos. Nos vemos menos, por eso me emociono tanto cuando lo veo, por eso lo abrazo, le tomo la mano, le sonrío. Yo tengo pocos amigos y los que tengo los valoro mucho. Soy poco expresiva pero con él me nace ser cariñosa y no tengo problema con eso. Lo adoro, he sido afortunada al encontrarlo....igual que lo has sido tú.....pero lo que encontramos en él es diferente. Digamos que yo elegí el camino de la izquierda y vos el de la derecha. Nos llevan a sitios muy distintos dentro de su cabeza y sus afectos y precisamente por eso no hay de qué preocuparse.
No te dejes llenar la cabeza de cucarachas, querida. No dejes que unos celos sin fundamentos arruinen el momento tan bonito por el que están pasando ni lo pongas a elegir entre las 2 porque será un error enorme. ¿Que lo abrazo, que le bailo, que lo piqueo, que le sonrío, que lo acaricio? ¡pues claro! si somos buenos amigos y lo quiero como a pocos. Me siento tan cómoda con él y tan segura de que lo que hay entre los dos es sólo amistad que no tengo problema en demostrarle mi afecto en público y/o delante de ti. No te empelicules que eso sólo nos hará daño a los 3. Yo respeto tus espacios, respeta tú los míos y convéncete de una vez por todas que lo único que hay entre los dos es un cariño grande, inocente, despreocupado. Lo que hay es una de esas amistades que en verdad valen la pena.
Take it easy.


D
27/6/11

sábado, 18 de junio de 2011

Fuck off!


El jueves estuve en un excelente concierto de jazz y, una vez más, me encontré frente a una situación que cada vez me saca más la piedra: La gente y sus cámaras.
Cámaras digitales, de video, de celulares, de los malignísimos BB's, de lo que sea...cámaras y cámaras por donde uno mire. En este caso el concierto era gratis pero he estado en muchos otros donde la boleta va costando la mitad de un salario mínimo (hasta más) y, sinceramente, no me explico cómo la gente paga esos platales para ir a pararse como unos idiotas, sin moverse, saltar o bailar....estáticos...concentrados en capturar con sus cámaras ese momento único en vivo que deberían estar disfrutando con toda y sin estorbos.
Se pasan todo el espectáculo mirando por una pantalla minúscula y no sólo no ven el concierto sino que muchas veces ¡tampoco lo dejan ver! Más de una vez me ha tocado un grandulón al frente que aparte de obstaculizar con su tamaño lo hace con sus brazos levantados y su cámara ¡damn! Me dan ganas de ahorcarlos.
Pa' esa gracia cómprese el DVD del artista o vaya vea el concierto por tv pero no pierda la plata de esa manera y deje de estorbar, por favor. Lo peor del caso es que todas esas grabaciones quedan horribles, movidas y con un sonido espantoso que incluye a la vecina de concierto cantando a todo pulmón y con voz de tarro (esa generalmente soy yo).
Conclusión: se perdieron todo el concierto y lo único que tienen es un recuerducho en video bastante regular. Los invito a que se gocen los conciertos de verdad, los bailen y lo griten y si realmente tienen tantas ganas de un video para la posteridad, métanse al otro día a YouTube y encontrarán unos 300 videos aficionados (y hasta de mejor calidad que el suyo) del evento en cuestión.
He dicho.


D
18/6/11

domingo, 22 de mayo de 2011

"Chantaje emocional"


Fire. Fire. Fire.

jueves, 19 de mayo de 2011

“Como todo en la tierra tiene su nombre, esto se llama…”



Antes que no sentir nada prefiero sentir este afán, esta angustia de verte. Y sinceramente no sé si lo que hacemos esta bien o está mal….no sé tampoco si ese par de calificativos son correctos a la hora de “juzgar” las relaciones personales..tan heterogéneas ellas, tan transgresoras de normas y protoculos pendejos, tan caprichosas y volátiles.
Vamos a salir lastimados todos, eso es seguro. Sin importar el desenlace de esta situación tan indescriptible, cada cual se lamerá sus heridas al final. Y eso está bien…porque salir ilesos es sinónimo, casi inevitable, de que no importó. Y esto importa, esto toca, esto gusta y duele parejo.
Pienso a veces en esa tercera boca y me incomodo…aunque no debería..¿o si?
Ese camino está lleno de dudas por lo que rápidamente lo abandono y me abandono de nuevo en el deseo, en la aventura, en ese delirio inconsciente en el que nos hemos sumergido sin pensar demasiado en consecuencias.
Te has vuelto una rutinaria sorpresa. Te has convertido (sin saberlo) en mi protesta, en una especie de tabla de salvación en medio de este naufragio de mi Vida. Estás ahí y es lo que importa ahora.
Fantasías. Cumple todas las que quieras, tuyasmíasnuestras. Úsame. Exprimámonos que para eso nos tenemos. Yo no entiendo aún qué es exactamente eso que encontraste en mí y te sacudió, así como tampoco me queda claro qué es aquello tuyo que me mantiene tan alerta…tan al punto. Punto aparte. Eres una sensación nueva, un nivel de afecto intermedio que no había tenido la oportunidad de experimentar. Y es confuso, es complicado, es delicioso. Es. Por ahora es y eso es lo que importa. Y no importa si mañana ya no “somos” pues has dejado más de una lección y por eso y por todo lo otro te agradezco.




D


19/5/11

domingo, 15 de mayo de 2011

viernes, 13 de mayo de 2011

Change




Luego de nuestro corto, intenso y accidentado "romance" parece que ahora sí podemos ser amigos, cosa que me alegra inmensamente. La atracción te encargaste de matarla tú y ahora que los papeles se invierten un poco, yo ya no quiero nada....de eso. De lo otro sí.


Me gustan las palabras, el contacto desinteresado casi infantil, esa mirada extraña, las perversas carcajadas compartidas. Me siento cómoda con vos, el cambio de planes nos ha sentado bien.

8







LERA LYNN // WOLF LIKE ME from SLOW RECORDS STUDIOS on Vimeo.

http://www.listentoyoutube.com/index.php

http://keepvid.com/

miércoles, 27 de abril de 2011

Y entonces, creí haber encontrado lo mejor de mí...
y te lo ofrecí de la forma más desinteresada, más pura, más abierta.
Si eso es un no, no hay nada más qué decir.

viernes, 22 de abril de 2011

En las cosas que no llegan cuando esperas de más...



Ay no...
No me mires más..ya no me mires más
Que todo me da vueltas, todo empieza a rodar
En mi cabeza el cazador se convierte en presa
Declaro el juego a tu favor...me declaro perdedor...

jueves, 14 de abril de 2011

Sana que sana


Mi casa se ha vuelto un hospital. Un típico hospital donde hay más enfermos que camas y donde las medicinas o no son suficientes o no son efectivas curando tanto malestar. En este hogar-hospital hay enfermos de años y de cansancio...hay enfermos de amor y de lujuria, enfermos mentales sin diagnosticar y enfermos de profunda tristeza. Por los pasillos descuidados deambulan enfermos de pubertad y frustración, enfermos de pobreza y mala suerte, enfermos de encierro y esquizofrenia. Hay fracturas en las piernas, almas infectadas, corazones funcionando más o menos. Hay esperanzas amputadas y sentimientos en cuidados intensivos. Está la vida enferma y la muerte muy encima. Hay sólo un doctor en potencia y en duda constante, un par de enfermeras obstinadas en exprimir hasta el último aliento de vida de un cuerpo agotado y marchito, el cuerpo de quien fundó, a fin de cuentas, la mitad de este hospital. Hospital de mujeres y de ruido. Se oyen llantos y lamentos, ladridos, máquinas de oxígeno, música, gemidos, voces extrañas, gritos y uno que otro "te quiero". Hacen falta más coraje y más abrazos terapéuticos. Hace falta más silencio y más espacio. Falta todavía soportar con gracia y salir victoriosos del caos absoluto de la muerte. Lo lograremos, verán. Este hospital, al fin y al cabo, tiene enfermos de huesos fuertes y dientes sanos que siempre encuentran de nuevo el camino de la sonrisa. Porque hay motivos y hay remedios.

Me voy a pasar ronda.


D

14/4/11

lunes, 21 de marzo de 2011

After-Party


¿Qué clase de broma pesada es esta que me juega la vida? Salte de mi pecho que dos dudas son demasiado. Si estoy decidida a desmembrar este dolor debo empezar arrancando la parte más grande, la que alguna vez fue la más vital. Porque eso fuiste, vida de mi vida hasta que dejaste de estar, incluso antes de irte. Y él...él es la mitad que te faltó...pero sigue siendo una mitad y yo quiero apostarle a un completo. Ambos son entonces prueba fehaciente de mi insatisfacción ambiciosa. A pesar de todo, creo que lo quiero. Y creo que ya no sé qué siento por ti. Pierdo la fe por los ojos pero no me preocupa mucho, sé que la recuperaré tarde o temprano. Pierdo también, a veces, la conciencia a causa del dolor. Necesito alivio. Por favor un descanso, un silencio. Perdón. Perdón y paz. Quiero un camino nuevo, uno que me devuelva esa sonrisa que tuve y he perdido.

D
20/3/11

jueves, 10 de marzo de 2011

ñ

Hace rato quiero escribir...he pensado varias cosas sobres las cuales me gustaría hacerlo...hasta copié algunas en una hojita para recordarlas pero cada que veo la hojita o cada que digo "me voy a sentar de una buena vez"...me hago la loca. ¿Por qué? no sé..."hay veces que no sé lo que me pasa..ya no puedo saber qué es lo que pasa adentro ♫
Ha sido una semana difícil, en varios sentidos que no me tomaré la molestia de aclarar. Han sido días complejos y teñidos de (inserteaquíelcolorqueudleponeala_____)
Hoy,como todas estas noches, llegué con ganas pero sin ánimo de escribir pero hace un rato vi una obra de teatro tan pero tan buena, que me animé y decidí meterme el dedo en la garganta y vomitar. Vomitar y sacar, así sea mezclado e incoherente, aquello que se está enquistando adentro.
Qué triste es tomarse el tiempo de preparar ciertos detalles que uno supone bonitos e importantes y tener tan mala puntería y/o tan mala suerte de dispararlos en el momento equivocado o, peor aún, a la persona equivocada. Yo, tengo el palito pa que me salga el tiro por la culata en estos casos y no me lo explico.
Tampoco me explico qué es lo que nos está pasando y quisiera y no quisiera hablarlo contigo. Yo sinceramente ya no sé qué tan sana (?) sea esta relación pasteurizada.
Y en uno de estos ensayos de laboratorio se nos va a incendiar el chuzo o nos vamos a congelar de una vez por todas.
Nueva arcada.
He descubierto que me dueles mucho en la ausencia pero es tu presencia la que me parte, es tu mano y tu calor, es tu mirada y el maravilloso canal de comunicación que existe entre nosotros, lo que me vuelve un 8. Te quiero aquí y te quiero lejos. En todo caso te quiero como a nadie todavía. Y me haces toda la falta, que lo sepas.
Náusea.
BlackBerries de mierda. Sí, querido lector, si de casualidad tienes uno de esos bichos malignos quiero que sepas lo insoportable que encuentro tener una conversación en vivo y en directo contigo. Hace mucho nada me ofendía tanto como intentar tener una charlita decente y ser inoportunamente interrumpida por los sonidos y los colores y las vibraciones de tan inmundo aparato... pero la cosa no para ahí...sos tan descarad@ de olvidar que tienes un ser humano al frente (que suele ser un amigo, amante, familiar, compañero que intenta comunicarse normalmente contigo), que agarrás tu "bebé" y con el mayor descaro iniciás otras 3 ó más conversaciones mientras dejas al otro con la palabra en la boca o abandonas tu cuento a medio contar. Es sencillamente molesto estar al frente de una persona que no para de mirar y de prestar atención a un puto objeto en vez de mirarte a los ojos y hablar con fluidez. Creo que más bien paro acá el tema porque he notado que empiezo a tener un problema personal con estos aparatos y con la gente que orgullosamente los porta como si fueran su mayor tesoro. ¡Qué horror! Suerte que mi adorado HAF no me defradudó con su opinión al respecto: http://prodavinci.com/2010/08/30/el-tiempo-muerto/
Bueh..mi casa se llenó de gente...y mi mente se nubló de un rencor maligno por culpa de los BB jajaja.....tocó dejar acá...espero que este fin de semana sea más productivo para la escritura...veremos.

D

lunes, 28 de febrero de 2011

Mañana de Zoe

Espero que las 3 las toquen en el Estereo Picnic :)







viernes, 25 de febrero de 2011

Bonobo



Salí de práctica de semiología pediátrica en la galería y me recibió una tarde gris ratón. Todo me gritaba "vete pa la casa" pero reuní la fuerza de voluntad necesaria para cumplir con un compromiso personal e ir juiciosa al gimnasio. Mientras iba en la buseta empezó a caer un aguacero de esos que caracterizan a mi hermosa ciudad...creo que hasta granizo cayó. Me armé de valor, me bajé de la buseta y nadé hasta la puerta del gimnasio. Me cambié y, con los zapatos y las medias empapadas, me dispuse a hacer la respectiva rutina. Acabé muerta, no puedo pensar en una parte del cuerpo que no me duela en este momento....pero es rico, me gusta estar haciendo ejercicio de nuevo.
Me vine a mi casa, me di una larga y merecida ducha caliente y luego me envolví únicamente con una de esas cobijas, peluditas y deliciosas, como de bebé. Me recosté en mi cama a comerme una chocolata con almendras y a oír Bonobo en medio de la oscuridad y el silencio. Momento de pura y simple felicidad que tuve que interrumpir para pararme a cancelar un compromiso porque realmente no quiero salir hoy de mi casa. Tengo hambre también y nada me haría más feliz que una noche de pasta y vino tinto, de porro y buena música. Creo que finalmente no cumpliré ninguno de esos antojos y que terminaré en la cocina con mi mamá, comiendo pan caliente con chocolate, lo cual no está para nada mal.
Feliz noche.


D
25/2/11

jueves, 24 de febrero de 2011

Tan rico...



Tan rico cuando todo sale bien.


Tan rico cuando resulta una cama grande y una tarde fría y lluviosa. Tan rico cuando, de repente, nos quedamos sin más compromisos que el nuestro, el de encontrarnos. Rico sentir ese cosquilleo mientras te espero y más rico aún es el cese de la tortura cuando al fin llegas. Rico abrirte la puerta, rico verte mojado y sentir la humedad en el corto abrazo que nos damos como saludo. Tan rico cuando tenemos las horas que vienen a nuestra entera disposición. Rico darnos el tiempo de conversar y de reírnos un rato antes de empezar el delicioso ritual. Rico irnos acercando despacio, rico mirarnos, ricos aquellos primeros roces de nuestras manos, de nuestra piel. Tan rico cuando ya no aguantas más y me besas y me besas y me besas. Rico el olor de tu cuerpo en todas partes, rico tu calor, rica tu respiración agitada en mi oído. Tan rico cuando, después de mucho disfrutarnos vestidos, me quitas la ropa despacio. Rica la manera en que me miras, la manera en que me tocas y me prendes, ricos los besos que se van volviendo cada vez más atrevidos. Tan ricas las caricias que van y vienen, las manos que aprietan fuerte, el deseo que se nos sale por cada poro. Tan rico mezclar las ganas con alcohol y buena música. Rico ese momento antes, ese momento durante y ese momento después. Tan rico ese abrazo final, esa quietud, ese descanso. Tan rico, tan rico, tan rico.


Tan rico todo con vos.



D
24/2/11

miércoles, 23 de febrero de 2011

"¿Qué es?"

No estoy como en condiciones para escribir pero no quiero que se me pase esta entrada. Hay 2 sensaciones extrañas que experimento hace tiempo ya. Una agradable y otra desagradable....de la desagradable hablaré cuando vuelva a sucederme para tener los recuerdos de las sensaciones fresquitos...la agradable consiste en una emoción exagerada que siento a veces en medio del sueño..o, mejor dicho, en medio de ese estado, de esa transición de vigilia-sueño. De repente me invade una euforia sin causa aparente y me inunda...me hace revolcar en la cama de un lado a otro, en silencio. Lo único que logra pasar por mi mente en ese momento es un "¿qué es?" que se repite sin cesar hasta que desaparece la sensación o hasta que finalmente me quedo dormida. Anoche la experimenté con una fuerza hasta ahora desconocida, tanto que me dieron náuseas, literalmente, de la emoción y me tuve que sentar en la cama porque pensé que iba a vomitar pero no sucedió. Quisiera escribir más...al respecto o de otra cosa...pero...otro día será.
Salud.

martes, 15 de febrero de 2011

sábado, 12 de febrero de 2011

Cambio de planes


Te me cagaste la mañana pero no te hago ningún reclamo porque renunciar a la pataleta es uno de los precios que se pagan al involucrarse en relaciones así. Lo tengo claro y, aunque es difícil, pongo todo mi empeño en hacerlo bien, en adoptar mi rol de la mejor manera y en saber hasta qué punto llegan mis "derechos y deberes". Ahí voy practicando y aprendiendo.
Esto era justo lo que temía, justo lo que no quería....que te me volvieras la alegría de la semana, la recompensa principal, el anhelo del fin de semana. Por eso pensé mandarte a la mierda hace unos días. Pero echándole más cabeza me di (y me doy) cuenta que esa es la salida más fácil (sin ser fácil tampoco) y no necesariamente la mejor.
Lo que tengo que hacer es aprender a ser feliz otra vez por mí misma, recordar que mi felicidad no puede ni debe depender de nadie más que de mí....los demás aportan, claro..pero deben ser fuentes alternativas y complementarias, no la fuente directa y principal.
No me pidas disculpas...las disculpas no sirven para nada más que para poner el dedo salado en la llaga y para, de paso, restregarle a uno en la cara la impotencia del momento. En vez de pedirme perdón, si realmente te importa, haz algo.
Menos palabritas y más acción.
Que a mí no me gusta vivir de "compensaciones" y si me quieres seguir quitando los calzones vas a tener que ponerte las pilas, querido.

D
12/2/11

miércoles, 9 de febrero de 2011

Piccsy

Y justo cuando creí tener todo lo que necesitaba para ponerme a estudiar juiciosa, mi adorada hermanilla me pasa semejante belleza de página que, aunque me pidió que no prostituyera, no me aguanto las ganas de compartir (jajaja raro en mí, que suelo ser más bien egoísta).
La música y la fotografía me en-lo-que-cen..... A veces no entiendo por qué terminé estudiando medicina...¿será porque salí negadita pa los instrumentos y con un pulso de maraquero que le agregaría un efecto muy particular a mis fotografías? No lo sé. Amo mi carrera, de todos modos (valga la aclaración). Y buehh....no siendo más, dejo un par de imágenes y el link.


lunes, 7 de febrero de 2011

Muaaa


Envenenada me tienes. Con mis 5 sentidos pendientes de ti, de lo que haces y lo que dices, de tus olores, tus colores y tus formas. Pasaste de la invisibilidad absoluta a la presencia constante en mi cabeza. Es la primera vez que algo así me sucede y es agradable. No creo en el amor pero sí en la atracción a primera vista y por lo general todos mis "enredos" han sido así. Desde un primer momento sé si una persona me atrae o no... pero contigo fue distinto. Pasaron muchos meses en que nuestro trato se limitó a un saludo indiferente de vez en cuando y a las hipócritas preguntas de rigor que se cruzan con los conocidos. Aquella mágica y deliciosa ocasión, cambió el curso de las cosas entre nosotros y ha sido maravilloso el resultado.
Conociéndome un poco ya, no me extraña que haya días en que no quiera verte ni en pintura, en que termine putéandote mental y/o literalmente. Días en que me pareces igual a los demás. Días en que tus costumbres y tus temores me molestan.
A veces quisiera darte una cachetada fuerte y gritarte a la cara que dejes la güevonada, que te sueltes, que te arriesgues. En el punto en que me tienes, me tienes a tu entera disposición y no se me ocurre qué te negaría si me lo pides y me lo pides bien. Que, en estos asuntos, aprender a solicitar es todo un arte.
Interrúmpeme, exígeme, hazme sonrojar, hazmehazmehazme todo lo que siempre has querido hacerle a alguien o atrévete a pedirme que te haga lo que quizás aún no te han hecho.
Come on, baby....try me.
Por otro lado, sufro pero valoro tus distancias porque sé que seguramente son esos espacios los que mantienen viva y apasionada nuestra relación. Aquellas treguas llenas de fantasías y provocaciones, me mantienen alerta y con el apetito alborotado. Y eso está bien.
Eres un amante espectacular y es todo un placer descubrir y redescubrir contigo los dirty little secrets del deseo.
Miento para encubrir tu engaño porque el mío me tiene sin cuidado, es más, al mío decidí cambiarle el nombre y despojarlo del tabú.
Miento porque por ti haría eso y otro par de cosas con tal de no privarme de las maravillosas cosas que me das.


D
7/2/11

lunes, 31 de enero de 2011

sábado, 22 de enero de 2011

22



Todo tan lleno de ti. Tú en todas partes.
De ojos para afuera estás en mis libros, estás en mi ropa, en el tiempo atado a mi muñeca. Por tus (mis) parlantes suenan tus canciones, las nuestras, las que solían ser sólo mías hasta que llegaste a mi vida. Estás en mis fotos, en mis cartas, en mis escritos, en mis lugares. Estás en mis cuadernos, en mis "juguetes". Si abro mis cajones o mi closet ahí estás tú también.
De ojos para adentro estás aún más. Ocupas la mayoría de mis recuerdos desde hace varios años. Te veo en muchos días y muchas noches pasadas, te veo con ropa y sin ella. Te encuentro en tantos buenos momentos y en tantos tristes. Te encuentro en las peleas, en los viajes. Te llevo en varios estados de conciencia. Te llevo en el recuerdo del llanto y de la risa. Te encuentro en los abrazos, en las mentiras dolorosas y en algunas de las verdades más hermosas que conozco.
Te veo en cada globo, en cada helado, en cada antojo. Te veo en el atardecer y en el paisaje.
Hay palabras que sólo tuyas son en mi cabeza, como "incondicional", "novio", "vida" y "amor".
Te siento en todas partes.
En todos mis sentidos estás y de todos ellos partirás, tarde o temprano.
El exilio del amor toma más tiempo.

D
22/1/11

jueves, 13 de enero de 2011

Y sin embargo



De sobra sabes
que eres la primera
que no miento si juro que daría
por ti la vida entera, por ti la vida entera.
Y sin embargo un rato cada día
ya ves
te engañaría con cualquiera
te cambiaría por cualquiera.
Ni tan arrepentido ni encantado
de haberme conocido, lo confieso
tú que tanto has besado tú
que me has enseñado
Sabes mejor que yo
que hasta los huesos
sólo calan los besos que no has dado
los labios del pecado.

Porque una casa sin ti es una embajada
el pasillo de un tren de madrugada
Un laberinto sin luz, ni vino tinto
un velo de alquitrán en la mirada.

Y me envenenan los besos que voy dando
y sin embargo cuando duermo sin ti
contigo sueño,
y con todas si duermes a mi lado,
y si te vas me voy por los tejados
como un gato sin dueño
perdido en el pañuelo de amargura
que empaña sin mancharla tu hermosura.

No debería contarlo y sin embargo
cuando pido la llave de un hotel
y a medianoche encargo
un buen champán francés
y cena con velitas para dos
siempre es con otra, amor, nunca contigo
bien sabes lo que digo.

Porque una casa sin ti es una oficina
un teléfono ardiendo en la cabina
una palmera en el museo de cera
un éxodo de oscuras golondrinas.

Y me envenenan los besos que voy dando
y sin embargo cuando duermo sin ti,
contigo sueño.
Y con todas si duermes a mi lado
y si te vas, me voy por los tejados
como un gato sin dueño,
perdido en el pañuelo de amargura
que empaña sin mancharla tu hermosura.
Y cuando vuelves hay fiesta en la cocina
y baile sin orquesta
y ramos de rosas, con espinas
Pero dos no es igual que uno más uno
y el lunes, al café del desayuno, vuelve la guerra fría
y al cielo de tu boca el purgatorio
y al dormitorio el pan de cada día.
(Repite este último párrafo)

Y me envenenan los besos que voy dando.

martes, 11 de enero de 2011

Para ti


Tengo rabia contigo
Creo que más que rabia, tristeza
porque si alguna llamada esperé ese día, fue la tuya
porque precisamente no había hecho sino hablar de ti
hablar de lo importante que te has vuelto para mí
de lo mucho que he aprendido a confiar, aunque me cueste
Últimamente me he vuelto muy consciente del cariño que te tengo
Me he sentido muy afortunada de "tenerte" a mi lado
y por eso me dolió esa ausencia.
Algo tan sencillo como una llamada puede marcar la diferencia
entre los "amigos" y los amigos
y tú estás entre los primeros de los segundos
por eso la esperé, la esperé confiada en que tarde o temprano llegaría
y no llegó, ni ese día ni después
Han sido días complicados, días tristes
te he necesitado, te necesito.
Encima del descuido me asombra tu molestia
tu indiferencia, tu silencio
Entiendo que asuntos más interesantes te reclaman
pero eso no justifica los olvidos
Estoy molesta
y creo que el siguiente paso no me corresponde darlo
Si el asunto es tan importante para ti como lo es para mí
espero pronto algún tipo de respuesta.
...


D

Meh


El día sabe a salir, sabe a cerveza fría, a gafas de sol y compañía. Esta tarde soleada y libre de toda responsabilidad me invita a bañarme, a salir de mi cuarto, a disfrutarla de una u otra manera y aún así me resisto. O no me resisto...simplemente me quedo. No quiero moverme mucho, quisiera no pensar ni sentir mucho tampoco pero es imposible.
En algo que podría llamarse pijama, deambulo de un lado a otro de mi habitación caliente (en días como hoy, puede volverse un infiernito sin importar qué tanto abra la ventana). Empecé un libro a medio día y ya voy por la mitad, pero debo confesar que estoy leyendo más por ocupar la mente en algo que por obtener el usual placer que derivo de la lectura. Me paro, me siento, me acuesto, me vuelvo a parar. Entro a internet sólo para confirmar que todo sigue igual, no hay nada que me interese en msn, en facebook ni en blogger. Pongo música pero no encuentro una canción que me haga feliz, es más...creo que me estoy esforzando por poner canciones tristes (¿para sentirme mejor?).
No sé cómo arrancarme la ansiedad, quiero dejar de devorarme los dedos. Debería estar haciendo ejercicio, aprendiendo capitales, anatomía, farmacología o semiología pero hoy no-me-da-la-gana y "esta inconstancia no es algo heróico, es más bien algo enfermo".
Telepatía o lo que sea, me alegró mucho recibir ese par de llamadas, los había estado pensando bastante, los extraño a ambos.
He pensado de nuevo en la amistad, en la agridulce amistad. Creo que envidio a aquellas personas que tienen amigos que vienen desde la infancia. Mis amigos de la infancia se quedaron allá. Mi amistad más antigua viene de mis últimos años de colegio y ahora está condicionada por la distancia que inevitablemente mancha todo lo que toca. Tengo muy pocos amigos y siempre me la he llevado mejor con los hombres, no suelo tener mucha acogida en grupos femeninos y me reservo los comentarios. Las relaciones sociales no son mi fuerte pero tampoco hallo muchas dificultades en acercarme a personas que, desde antes de conocerlas, sé que tendremos buenas relaciones y, por lo general, así sucede. Dando el primer paso, arriesgándome a conversar con un completo desconocido/a es la forma en que he hecho mis últimas amistades. Aparte de llevármela mejor con los hombres, suelo sentirme más cómoda con gente mayor que yo, ha sido una constante en cuanto a amistad y en cuanto a atracción desde que tenía como 17 años. En fin.
Pienso también en las paradojas del deseo. La pasión sigue siendo un gran misterio para mí, un misterio sumamente placentero y sumamente doloroso de develar. Carne caprichosa. Sangre fría, sangre caliente. Instintos que se burlan de la razón...razón que se confunde y busca apoyo en un corazón mareado. Y eso es lo que hay.
Tengo una gran lista mental (que pronto plasmaré en papel) de cosas para hacer este año. Pondré a prueba mi voluntad y mi piloto automático. Controlaré como sea esta maldita alergia que le tengo a la disciplina.
Ando con los pecados capitales alborotados.
Y no digo más.




D
11/1/11

sábado, 8 de enero de 2011

Justifico mis lágrimas detrás de esta ira sin odio. Pienso en todo lo que ha pasado,en todo lo que ha dejado de pasar, en lo que cada vez pasa menos. Ya ni lo uno ni lo otro y resulta que ahora ni siquiera tengo de dónde aferrarme...¿será acaso el momento de soltar? No quiero pensar en sus compañías, en sus descuidos, en sus vicios. No quiero soñar con aquello que no se hace realidad cuando despierto. Quiero imaginar la confianza como un árbol mutilado que retoña pero no sé si quiero soportar más las injustas estaciones. No estoy disfrutando hacer equilibrio sobre este otoño ni estoy preparada para el cruel invierno que se avecina. Tengo 4 casas y ya en ninguna me siento cómoda, en este momento ninguna se siente como un hogar para mí. Me acuesto ya, a ver si cerrando los ojos dejo de llorar y de

domingo, 26 de diciembre de 2010

Vida de mi vida


Nos hemos despedido tantas veces últimamente, mi hermoso. Los he sentido como pequeños simulacros antes de que llegue la gran despedida. La despedida que me arranca tu mirada, que se me lleva tus ojitos lejos, esos ojos que me han mirado con el más profundo amor durante casi cuatro años. Esta despedida me despoja del refugio inigualable de tus brazos, en el que tantos malos días y tanta noches frías me he ocultado...pues allí los dolores y los problemas y las tristezas parecen perder fuerza, parecen no poder penetrar en ese abrazo. Te vas y te llevas contigo tus olores, olores que conozco, que recuerdo, que ya extraño. Te llevas la dulzura de tu boca y tus palabras pegadas al eco de tu voz que nunca suena igual por el teléfono. Me pierdo de tus gestos y sonrisas. Te llevas el absurdo, las carcajadas paralelas, las lágrimas de dicha y de tristeza que tantas veces se me han quedado enredadas en tus manos, en tus hombros, en tus labios. Labios que me han recorrido como nadie porque nadie me conoce como tú.
Te me vas, corazón...te me vas y yo me parto de tristeza y se me encharcan los ojos en cualquier momento y lugar que lo recuerdo. Te llevas contigo los apodos, mis noticas, las cucharas. Tu ropa y tus cosas también parten contigo.
Me costará mucho acostumbrarme a caminar por la calle sin tu mano, sin esa mano firme que nunca me ha soltado en estos años. Eres el ser más incondicional que he conocido y cuando más he merecido que me mandes a la mierda, ahí has estado. Siempre dispuesto a dar, dispuesto a amarme, a restarle peso a mis equivocaciones, a desarmar de a poco mi egoísmo y mis rabietas...a enseñarme el valor de la paciencia y el cariño. No sabes cuánto he aprendido a tu lado, ni cuan mejor persona tú me has hecho. Te llevas tantas de mis primeras veces en tus maletas y a ti te las daría de nuevo una y mil veces más.
Te vas, te vas, te vas y yo me quedo...sumida en la más honda tristeza y a la vez en la más dulce alegría porque veo que partes lleno de ganas de hacer lo que siempre has deseado, te vas buscando cambios que seguramente necesitas y daría lo que fuera por asegurarte la felicidad en este nuevo camino que emprendes.
No te prometo amor eterno...ni te juro que te voy a esperar el tiempo que sea necesario porque ambos sabemos lo ridículas e inciertas que son dichas promesas. Yo sólo quiero hablarte del presente y, hoy por hoy, puedes estar seguro que te amo como no he amado ni amo a nadie más sobre esta tierra, que amo cada parte de tu cuerpo, amo tu voz, amo tu aroma, amo cada cosa de esa maravillosa persona que eres.
Te voy a extrañar con todo el cuerpo y toda el alma, mi vida.
Gracias, infinitas gracias por TODO.
If I know what love is...it is because of you, Federico Arteaga.


D
27/12/10

martes, 21 de diciembre de 2010

Anestesia

Abrir con dificultad unos ojos que quisieran quedarse cerrados y encontrar un mundo lleno de formas borrosas, confusas. Sonidos distorcionados y sacudidas enérgicas que buscan devolverte al mundo de "los vivos". Sabes bien que no está bien gritar pero no puedes parar de hacerlo ni logras distinguir si son gritos internos o externos. Aparece la molesta sensación de haberte perdido de algo, de haberte desconectado y haber quedado vulnerable a los antojos ajenos. Ser consciente, de repente, de tener una o varias heridas en un cuerpo débil que apenas si puedes controlar. No logras levantar tu cabeza giratoria, ni sientes mucho los dedos de las manos y los pies. ¿Qué me pasa? Sé que me pasa y sé también que este es el inicio, el parto de mi recuperación. Mis seres más queridos me rodean, me acompañan, me dicen que todo estará bien así no sepan lo que estoy pensando o sintiendo en ese momento. Una desconocida repite mi nombre una y otra vez en medio de la neblina "Daniela, Daniela despierta, Daniela ya terminamos, todo salió muy bien" No es cierto, no todo salió muy bien pero ya no hay marcha atrás y las consecuencias de sus posibles equivocaciones u olvidos, florecerán en unos días, meses o años quizá. Depronto hay frío, hay desnudez, hay hambre. Vuelve lentamente la nitidez y con ella el dolor. -La voy a acompañar para que se vista. Gracias yo puedo sola.-Estoy lista para irme y me voy envuelta en recomendaciones y fórmulas. Me voy con este desagradable goteo en la nariz que huele y sabe a eso, a eso que sale de la máscara. Por experiencia sé que me acompañará un par de días pero no me importa, sólo quiero estar en casa, sólo deseo volver a mi hogar y no tener que regresar a este lugar en mucho tiempo. (Almenosnocomopaciente)

La mañana de hoy se siente muy parecida...


D
21/12/10

lunes, 20 de diciembre de 2010

D-ciembre

Las inevitables mentiras del amor
se esconden baja la cama
propia y ajena
y muy descarado aquel que asegure que por sus venas
circula sólo la sangre de la verdad.
Si a nosotros mismos todo el tiempo nos mentimos
con qué prudencia exigimos
del otro, sinceridad.
Que la confianza es muy fuerte mas no infalible
y el profundo amor que te tengo es el combustible
que me mueve a perdonar,
A no gritar, a no llorar.
Le hemos apostado a una relación inteligente
y vale mierda lo que opine y diga la gente
Pues a tu lado yo he crecido,
y aunque más de una lágrima me ha costado
cuando miro hacia el pasado
amo todo lo vivido.
El presente se me escurre
entre risas y desiertos
alegrías, desaciertos
y hermosos regalos de navidad.
Y al cíclope-futuro prefiero taparle el ojo
dejar el porvenir cojo
y aferrarme de tu mano
hasta que mi corazón decida la fecha de tu partida
y palpite "adiós"


D
21/12/10

jueves, 16 de diciembre de 2010

Nunca digas...




Bien dicen por ahí que "al que no quiere caldo se le dan dos tazas". Pero ¿qué sucede cuando a uno el caldo deja de saberle maluco y aparte de 2 tazas quiere más? Estos últimos años he presenciado con asombro el derrumbe de la mayoría de mis certezas radicales...los "nunca podría", "nunca haría", nunca dejaría que" y todo ese tipo de afirmaciones han quedado prácticamente en el pasado porque lo que alguna vez me pareció inviable, improbable, innimaginable que pasara en mi vida, hoy en día pasa.

Música, apelativos, estilos de vida, formas de vestir, de hablar, de amar y muchas otras cosas que alguna vez condené y reprobé, son cosas que actualmente profeso y practico...o que sencillamente acepto y han dejado de molestarme.
Uno tiende a creer que permanecerá en el futuro con las creencias presentes. Mucha gente se aferra firmemente a sus modos de ver y hacer las cosas, a sus principios personales, o simplemente a la tradición heredada sin detenerse a pensar en profundidad si esas cosas tienen realmente sentido, si serán las más convenientes.

Personalmente siento que he cambiado mucho en los últimos meses (años). Me he ido quitando de encima, conpacienciaesfuerzoyganándomeunpardeenemigosenelcamino, el peso de muchas ideas pendejas, de muchos prejuicios, de muchos costumbrismos enfermizos que realmente no hacían más que generarme dolores de cabeza y golpes de pecho innecesarios. Me aliviano y voy dejando en la canasta sólo lo que considero realmente importante, haciéndole frente al qué dirán y a los comentarios hipócritas y malintencionados que nunca faltan.

Ahí voy, descubriendo a punta de ensayo y error y no de dogmas lo que me hace feliz, lo que quiero y no quiero para mi vida. Constantemente me desprendo de capas (como una cebolla de huevo o una culebra), me reinvento, me conozco un poco más y siento que estoy haciendo lo correcto...que es esta una buena manera de no caer en la cómoda pereza y la pasiva resignación del rebaño. Incluso si debe ser a contracorriente, escojo echarle cabeza a mis creencias y vivir como a mí me dé la gana y no como me lo dictan los viciados principios de la masa.
Hay muchas cosas que no comprendemos sencillamente porque llegan cuando aún no estamos preparados para ellas, llegan quizás en el momento equivocado...y he aprendido que en vez de condenar es preferible esperar pues, tal vez en un futuro no muy lejano, aquellas cosas que tanto nos molestaban o mortificaban serán las que nos hagan felices, las que abracemos, en las que encontraremos nuevas formas de bienestar. Es importante estar abierto al cambio, incluso a los que nos parecen imposibles en el presente. No hay porqué negarse a otras maneras ni es sano actuar sólo por costumbre o tradición. Dejemos de comerle tanto cuento a los paradigmas que nos embuten desde la infancia y no le hagamos mala cara al caldo sin haberlo probado primero.


D
16/12/10

sábado, 11 de diciembre de 2010

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Well...

Últimamente no quiero escribir y todo se me está atrancando adentro. Lo que no se me atora en la garganta, se me está saliendo a chorros por los ojos. Es complicado recordar que voluntariamente he expuesto mi privacidad, que mis pensamientos, sentimientos, recuerdos y vivencias más íntimas están aquí, a la entera disposición de cualquiera y ese cualquiera abarca familiares, amigos, (ex) amantes, desconocidos con buenas intenciones, desconocidos con malas intenciones y uno(a) que otro pendejo(a) conocido que seguramente pasa por acá sólo a llenarse de más motivos para alimentar desprecios amargos. Es difícil y más de una vez (sobre todo estos últimos días) he pensado acabar con este asunto o dejarlo sólo para unos o incluso sólo para mí. No sé. Ha sido un bonito proceso, un muy necesario sifón, un espejo, un álbum. Vuelvo atrás en las entradas y me reconstruyo y me doy cuenta de muchas cosas que no noté en aquel momento o en aquel otro y sinceramente creo que es un buen ejercicio este de dejar registro, de vencer el miedo y atreverse a sembrar este virtual jardín de instantes. Son mis instantes al fin y al cabo, es mi vida pasando a toda velocidad, son negativos de cosas que me marcaron, que fueron o son importantes para mí y precisamente por eso le tengo cariño al blog. Pero no sé, no sé si en este momento quiero dejar libre este canal, este ojo abierto a lo que soy. No sé bien de dónde sale o nace este molesto sentimiento de fragilidad, de vulnerabilidad, de inofensiva paranoia...pero paranoia al fin y al cabo. En fin.

*
Hoy te volví a llorar. He vuelto a llorar muchos seres queridos últimamente, seres vivos, seres muertos, seres perdidos. A ti, pequeñito, te volví a llorar porque entré a leer tu entrada y me encontré primero con la entrada de alguien más expresando su pérdida reciente y su tristeza.

*
No me gusta dedicarle tiempo, palabras, detalles, esfuerzo a personas equivocadas. Porque todo eso que dedico y pierdo inútilmente podría estar ofreciéndoselo a aquellas personas que sí valen toda la pena, al menos toda mi pena. ¿Por qué mierda me sigue quedando tan complicado expresarle cosas bonitas a los seres más importantes para mí y en cambio me es relativamente fácil comunicárselas a cuasi-desconocidos? Maldita sea...¡de cuánto me voy a arrepentir si no hago algo al respecto pronto!

*
Dosis. Eres una dosis deliciosa y personal. Necesito un poquito de ti, cada día que nos dure este delirio. Eres-todo-un-placer. !!!

*
¿Qué vamos a hacer tú y yo? Dime qué vamos a hacer. Pronto te escribiré.

*
Acabé hoy "Manual de Tolerancia"...y tengo en mi mesa de noche "Un mundo feliz", "Yo, Lucas" y "Cien años de soledad". En la casa de mi papá tengo otros tantos esperándome. Ahhh, querida lectura, suerte que tengo todas las vacaciones para dedicarte.

*
Música. No lo creía posible pero he ampliado aún más mis gustos musicales. Acepto públicamente que, hoy por hoy, hay canciones de reggaeton que me gustan y no sólo para bailar sino incluso para oír sentada en mi casa jajajaja todo tiene sus momentos, insisto.... y el reggaeton, después de todo, se ha ganado a pulso su puesto entre mis gustos musicales... que son muchos y muy variados. Nada de racismo, ni siquiera musical. Todo ritmo, todo género, tiene lo suyo....y si logra sacudirme o hacerme mover o hacerme sentir x o y...bienvenido sea. Punto.

*
Estás brotado y desesperado otra vez y eso me preocupa, Tru. No quiero subirte la dosis de la pasta de la malignidad.

*
Navidad. Una navidad de sentimientos encontrados. A mí me gusta la navidad, en general....pero la tragedia nacional (invierno) me tiene muy triste. Es que de sólo pensar que voy a salir a comprar regalos (antojos casi todos innecesarios) cuando hay gente (muchísima) que no tiene ni dónde pasar la noche, me enferma y me cuestiona.

*
Ya no quiero decir nada más. Me aburrí. Aquí termino.


D
8/12/10

domingo, 5 de diciembre de 2010