viernes, 3 de agosto de 2012

Humedad

Me muerdo la lengua hinchada de veneno. No me cabe la ira en mis pupilas y en mis puños cerrados. Vuelvo a sentir las medias empapadas, mis lágrimas cayendo de las nubes, amplificando el profundísimo dolor que experimenté en cada célula de mi cuerpo roto. Siento de nuevo de que manera la negativa me parte, me aleja para siempre, arrasa con lo bello, con el vínculo, con la fe.  Me anulé por un plural. Por el plural en que creí. Por el plural al que abracé con toda el alma. Maldito sea el día en que me abrí.
Que faltan piezas. Que en medio de tanto caos me desintegré y esto que logré reconstruir no se siente como yo. Que realmente no hay palabras....ni palabras ni nada que lo explique, que lo exprese tal cual.
Hasta cuándo, carajo.

miércoles, 25 de julio de 2012

Wide Open

Sin más preámbulo, mañana meteré todos mis complejos entre mis cuasi-nuevos zapatos y saldré a tu encuentro. Sólo espero que no preguntes, que no busques, que no juzgues y sobre todo, que no te burles. Que por favor no lo hagas. Recíbeme con un abrazo largo y calla todas tus preguntas que si en algún momento me siento más fuerte o menos tonta, yo te contaré lo que pueda al respecto antes de llenarme de lágrimas y ridícula vergüenza. Malditos sean mis estéticos motivos.
A pesar de todo, espero que sea un lindo día para ambos y especialmente para ti.
Sorpresa.


D

jueves, 19 de julio de 2012

Stars



Música de frío y calor, de sol y lluvia. Música para recordar-olvidar, para desear en cámara lenta, para besar despacio. Música que levanta del suelo, que desenfoca, que nubla. Neblina tibia que abraza y envuelve....que cura. Paz. Música que prepara para un buen almuerzo, una tarde quieta y una noche llena de sonidos, de luces, de personajes, de baile, mucho baile. Noche de adiós. Que me estoy despidiendo desde que te conocí. Que no quiero separarme de ti. Que me vas a hacer mucha falta. Tú y tus manos, tú y tus labios, tú y tus ojos. Tú, tú, tú.
Música para acariciar...mi cuerpo, el tuyo, el vidrio, el perro, el escritorio, el libro, el vaso, el tiempo.
Música que juega con mi temperatura, con mis recuerdos, con mis deseos.
XX...X


D
19/7/12

sábado, 16 de junio de 2012

Tuqui

Te quiero tanto. Sé lo mucho que confío en ti y lo cómoda que aún me siento a tu lado porque cuando estoy contigo puedo ser y actuar como si estuviera sola. Puedo pensar, decir y hacer cualquier cosa por "incorrecta", perversa/pervertida, vergonzosa o privada que sea. Y se siente tan bien. Es muy bonito darse cuenta hasta qué punto se ha desarrollado la confianza entre nosotros y como ha logrado mantenerse a pesar de todo.
Extraño muchas cosas y esa es una de las que más. Poder abrirme con alguien tan sincera y completamente, poder ser sin restricciones de ningún tipo y, como si fuera poco, recibir de ti sólo risas y cariño ante mis barbaridades.
No amaste una fachada. Llegaste a conocerme y me abrazaste con todos mis defectos, con todas mis verdades sin maquillar. Me amaste entera y fui muy afortunada de recibir todo ese amor tan grande y tan honesto.
Me dueles, aún me dueles pero de una manera distinta...más sana, más benigna. Te lloro sonriendo.Te guardo en el rincón más benevolente de mi nostalgia. Y te quiero. Te quiero tanto.

lunes, 11 de junio de 2012

Fig.

"A uno no le hacen.....uno permite que le hagan"

viernes, 11 de mayo de 2012

Un poco de


Desconocidos que terminan sabiendo más de ti que tus propios amigos. Anónimos, que por misteriosas razones, vigilan en silencio desde sus rincones...como gatos curiosos. Saben de tu vida, saben de ti...incluso más de lo que sospechas. Y no está mal pero es extraño.
Amigos, parejas, familiares y gente cercana, en cambio, que al final terminas sintiendo más desconocidos que cualquiera. De repente te das cuenta que no saben tanto sobre ti como creías, que no estaban tan cerca, que no asumieron el compromiso de involucrarse con la misma responsabilidad ni empeño.
La cobardía es uno de los peores enemigos del amor y la amistad. Escapar es la peor ofensa. Poner como punto final un silencio inmisericorde, es la salida más fácil y la que más lastima.
Es una pena que realmente sea en los momentos difíciles, en las encrucijadas, en el drama, donde desaparacen las máscaras y se conoce finalmente a la otra persona. Sus intenciones, su fortaleza, su verdad.
Es el dolor el que desviste la confianza y la despoja de palabras enfímeras para dejarla finalmente en la blanca desnudez de los actos. Actos que son los que realmente importan, los que demuestran el grado de sinceridad de lo, tantas veces, expresado por la boca.
Es en los momentos más duros, cuando se elige. Y una vez hecha la elección, la intención y los argumentos de la decisión pasan a un segundo plano. Es el acto en sí el que se graba, es el acto en sí el que determina qué tan equivocados estábamos o qué tanto acertamos respecto a esa otra persona a la que le entregamos todo y de la que esperábamos recibir en la misma medida. Y está mal esperar, es cierto....tan cierto como ineludible.
Es francamente inevitable sentirse una idiota cuando descubres que la persona, por la que hubieses metido manos y pies al fuego, termina siendo al final quien te empuja a la hoguera.

D
11/5/12

martes, 1 de mayo de 2012

Huacayñan


Quiero empezar Mayo compartiendo 2 descubrimientos recientes que he disfrutado mucho:

El pintor Oswaldo Guayasamín http://es.wikipedia.org/wiki/Oswaldo_Guayasam%C3%ADn
                                               http://www.youtube.com/watch?v=e91roZE2e4c
                                               https://www.google.com.co/search?tbm=isch&hl=es&source=hp&biw=1024&bih=600&q=guayasamin&gbv=2&oq=guayasamin&aq=f&aqi=g10&aql=&gs_l=img.3..0l10.98.929.0.1080.10.7.0.0.0.0.180.800.1j5.6.0...0.0.lBwkaM9p5BQ

Y la cantante Andreya Triana.
http://www.youtube.com/watch?v=ZHNDfMOt700
http://www.youtube.com/watch?v=3wxJu-X0zVo
http://www.youtube.com/watch?v=fvp7CAe7j1k

Enjoy ;)

D
1/5/12

jueves, 26 de abril de 2012

sábado, 21 de abril de 2012

Ejercicio


A todas aquellas personas que dicen querer tener hijos, yo les recomendaría hacer el ejercicio responsable de tener primero un perro y ponerse a prueba como "padres". No vale tener un gato, un gato es como un hijo adolescente, hace lo que le da la gana y se cuida prácticamente solo...el perro en cambio, es un muchachito que no crece y si son (des)afortunados de tener alguno como el mío, será el equivalente a tener un hijo con TDAH.
Me causa gracia cuando escucho a alguien decir que quiere tener 2, 3, 4 hijos. Los miro, sonrío, les pregunto si han tenido alguna vez un perro y la respuesta, generalmente, es negativa. Cordialmente los invito a hacer el ejercicio antes de traer criaturillas al mundo. No tienen nada qué perder. O se dan cuenta que definitivamente la responsabilidad les queda grande o acabarán confirmando que en realidad están en capacidad de tener una familia. El ejercicio también podría servir como control de natalidad pues seguramente reflexionarán y aceptarán que la cifra de cachorros humanos que planean tener, debe bajar de 3 ó 4 a 1 ó 2.
Es una bonita experiencia en todo caso. Los perros son maravillosos....y los hijos pues...ya se verá...

D
21/4/12

Nota: No es mi perro el de la foto....ni mi hijo ;)

martes, 17 de abril de 2012

Enre


Eres todo un profesional. Has aprendido a acechar magníficamente y conoces el momento perfecto para el ataque. Disfrazas la discreción de magia y misterio pero en el fondo la usas para poder llevar a cabo varias conquistas simultáneamente. Eres un maestro en el arte del coqueteo y tu inteligencia es un gran punto a favor. Manejas a la perfección la lengua y conoces esos caminos de música y palabras que pueden enloquecer y hacer perder una mujer en tus peligrosos territorios. Hablas de necesidades y deseos, alardeas de pasatiempos que realmente no posees. Enredas con las letras y la boca, atraes con el sexo y la sensualidad. Tienes un buen sentido del humor, afrodisíaco por excelencia de muchas relaciones. Preparas cuidadosamente tu víctima y los detalles. Más te vale hacerlo bien pues sabes que es poco el placer que obtienes al final. Tan corto, tan temporal, tan intrascendente. Exprimes demasiado rápido tus presas y pierdes fácilmente el interés. Es una lástima, porque eres buen amante. Buen amante y buen mentiroso, excepto cuando tienes poco tiempo para el engaño y resultas con las pésimas excusas de último minuto que te caracterizan. Excusas innecesarias además pues tú mismo te encargas de barrer las cenizas de los fuegos muertos que dejas a tu paso. A veces el único deseo que sigues despertando es el deseo de tener con vos una conversación agradable, como esas que solías entablar antes de la consumación de tus negras intenciones. En ocasiones sencillamente es bueno verte y recordar todo aquello que alcanzaste a provocar. No todos los días se cruza uno con enredadores profesionales como tú y hay que aprender a disfrutar ese papel de Caperucita y aprender también a descifrar de a poco tus infalibles técnicas de seducción... pues vaya uno a saber cuándo le toca hacer de lobo feroz.
Te lo escribo a vos.



D
17/4/12

sábado, 14 de abril de 2012

Ácido, llanto y saliva

Dan vueltas. Dan vueltas la vida, el color, los objetos, la cabeza.Los ojos intentan enfocar un mundo distinto, distante y desde el instante en que recuperas la conciencia, la mente empieza a llenar los vacíos oscuros de la noche. Conversaciones inconclusas, actividades incompletas, procesos enteros llevados a cabo sin el recuerdo del modo. Momentos sin puente, saltaste de uno a otro sin recorrer los caminos que los unen. Etílica teletransportación y de repente, luego de tantos brincos, despiertas en tu cama.
Damn.
Tu cuerpo resentido, ofendido por los excesos, prepara la desintoxicación. Se va llenando de fuerzas y motivos y finalmente te obliga a pararte, a caminar. El verde, las vueltas, ese desespero sin cura, la cara de monstruo, las náuseas... te hacen entender que el único camino es la reversa, la salida del veneno. Y finalmente te entregas.
Te reciben esos brazos de plástico y porcelana y no hay abrazo más personal que aquel. El malestar llega a su punto máximo y se te sale la muerte por la boca. Sale todo, menos la desolación que ha aprendido a aferrarse con fuerza de las paredes del estómago. Arcada tras arcada vas llegando a ese orgasmo nauseabundo tras el cual la vida recupera su color y sus formas.
Reflexionas un momento frente al oráculo blanco en una comunión enferma y personal.
El alivio es temporal, lo sabes.
Con los ojos encharcados y la mente más ligera, te aseguras que todo estará bien y vuelves a la cama a lidiar con tu castigo, con tu matutina condena.
Es una pena tener que pagar así por la alegría.


D
14/4/12

viernes, 6 de abril de 2012

Bgtá

Viajo. Viajo con la rabia, con la duda, con el miedo. Viajo con el punto de corte, con las cagadas, con los desplantes, con la amenaza, con la aparente monotonía. Viajo agotada, Viajo porque si no viajo seguiré explotando. Viajo eso sí con esa incondicionalidad que se ha convertido en uno de mis mayores tesoros, viajo con esas últimas y codiciadas palabras de apoyo y de cariño. Viajo sola, viajo de noche, viajo con fe.
Llego. Llego y soy bien recibida, llego y no sabes cuánto te agradezco lo que haces, llego y respiro, llego y sonrío, llego y quiero llorar (más tarde lo hago), llego y planeo un poco, llego y grito y bailo y compro y salgo y fumo. Llego y me doy cuenta que a pesar del tiempo y la distancia aún nos llevamos muy bien, nos entendemos, nos queremos. Llego y pienso...pienso tanto en uds, pienso tanto en mí y en lo que hago bien y en lo que hago tan mal y en lo que no hago. Llego y me siento tan perdida y luego me encuentro tantas veces en la multitud y en las notas y en los rayos de la tarde y en las sombras de la noche y en los colores de esa ventana y de ese parque. Llego y estando lejos recuerdo una vez más por qué me es tan difícil cambiar el rumbo, dejarte ir, llego y recuerdo lo mucho que te amé y prefiero no recordar más. Llego y hago varios esfuerzos por estar bien porque así es como se debe estar, como deseo estar. Llego y no quiero más lágrimas (almenosnodetristeza) y me propongo. Me propongo cosas varias. Me propongo por ejemplo recuperar, me propongo limpiar más a fondo, alterar menos la consciencia, seducir más. Llego y te pienso tanto, llego y ¡maldita sea si me gustas! llego y me haces falta y no veo la hora de estar una vez más entre tus brazos. Llego y decido que debo retomar el camino por el que venimos caminando clandestinamente hace varios meses ya. Llego y me sorprendo con la magia, llego y que me arrastre la corriente, llego y a la mierda tus patéticas excusas. Llego y me sumerjo en el peligro y el placer.
Regreso. Regreso de día y despierta. Regreso sola. Regreso entre montañas y neblina, entre un hermoso atardecer. Regreso queriendo reestructurar. Regreso al menos con la iniciativa y una idea de los pasos a seguir. Regreso aún sin tus palabras, sin tu cariño pero con la esperanza de curarnos y de construir lo que jamás hemos tenido. Regreso con más fuerza y con las prioridades de nuevo en su sitio. Regreso con tantos besos para darte, con el deseo renovado, con las caricias en las puntas de los dedos. Regreso y quiero ver varios rostros. Regreso y quiero hacer tantas cosas. Regreso y espero no perder el impulso.
Regreso y pongo en marcha lo reflexionado. Y no es más.


D
6/4/12

viernes, 24 de febrero de 2012

"In-the-pendiente"



Hay algo que le envidio. No me malinterprete, es envidia de la buena (si es que tal cosa existe). Ud entiende, yo sé. Le envidio su virginidad emocional...esa esterilidad en ese campo. Nunca me ha quedado realmente claro cuál es el motivo pero el punto es que sencillamente no ha sufrido aún en carne propia el corte de ningún cordón umbilical sentimental, lo que implica que su autonomía, su independencia es total. Sí, sí, ud me nombrará un par de personajes y yo no niego la importancia que dichos individuos tuvieron en su vida. Pero nunca llegó a haber relación como tal ni todo lo demás que dicho "estatus" implica y conlleva.
Inevitablemente uno se deja seducir por la comodidad que brinda "recostarse" en el otro. Termina cediendo muchas cosas. Se permite ser absorbido y absorber en la misma medida (a veces en diferente medida que es peor). La dependencia llega, tarde o temprano...y en mayor o menor grado..pero llega. Uno realmente no se percata hasta qué punto ha "perdido" la independencia sino hasta que llega el final. Hasta que, a las buenas o a las malas, ese cordón se rompe, ese vínculo se corta y uno vuelve a quedar solo en el camino...y de repente se da cuenta que olvidó cómo caminar así.
Después de acostumbrarse a compartir prácticamente todo, de contar con ciertas llamadas, con ciertos planes, con ciertas muestras cotidianas de afecto. Después de confiar en el refugio, en la confianza, en el apoyo... Es dificilísimo aceptar la pérdida absoluta, y generalmente repentina, de todo aquello. Queda uno desubicado, mareado, inseguro, indeciso.
Y todos esos pensamientos, sentimientos y sensaciones tan desagradables no las ha llegado a experimentar ud, lo que me hace pensar que, al menos en ese sentido, vive en medio de una tranquilidad envidiable y cuenta con una autonomía sólida, objetiva, personal... que también es de admirar y desear.
Y es eso.....y no sé si me hice entender...y en ningún momento es mi intención ofender....y hace rato quería decírselo.....y no sé por qué me dio por decírselo ahora y así.
Pero ya lo dije y ya me voy a acostar.
La quiero.



D
24/2/12

sábado, 18 de febrero de 2012

Márai

Desde hace mucho tiempo quiero escribir sobre la fidelidad pero nunca me decido....nunca saco el tiempo. Afortunadamente muchos otros han escrito al respecto y de formas muy hermosas y acertadas. Para la muestra un botón.

Fragmento de "El último encuentro" de Sándor Márai:

"¿Qué significa la fidelidad, qué esperamos de la persona a quien amamos? Yo ya soy viejo, y he reflexionado mucho sobre esto. ¿Exigir fidelidad no sería acaso un grado extremo de la egolatría, del egoísmo y de la vanidad, como la mayoría de las cosas y de los deseos de los seres humanos?. Cuando exigimos a alguien fidelidad, ¿es acaso nuestro propósito que la otra persona sea feliz? Y si la otra persona no es feliz en la sutil esclavitud de la fidelidad, ¿amamos a la persona a quien se la exigimos? Y si no amamos a esa persona ni la hacemos feliz, ¿tenemos derecho a exigirle fidelidad y sacrificio?"

viernes, 17 de febrero de 2012

Vos-que


Vos que me recuperaste.
Vos que me devolviste la confianza y la imaginación en ese sentido.
Vos que saliste de la nada y te has convertido en esto tan bonito.
Vos que, a pesar de todo, te sostienes... y me mantienes alerta, alegre.
Vos que arriesgas, vos que aceptas, vos que vuelves.
Vos que, sin saberlo, enseñas.
Vos que encantas. Vos que sigues sorprendiendo.

Bosque. Bosque. Bosque.

¿Vos qué? ¿Qué será lo que recuerdas, lo que retienes? ¿Cómo me ves? ¿Cómo me juzgas? ¿Cómo me disfrutas? ¿Qué es lo que te atrae?

Vos que dices tan poco, ¿recordarás acaso la humedad, el afán, el miedo placentero de lo que "no debería" ser y está siendo? ¿Recordarás el cielo? ¿las hojas? ¿el calor? ¿el color?

¿Qué será lo que se queda en ti?

¿Será tan distinto de lo que...



D
17/2/12

lunes, 13 de febrero de 2012

Crisantemo


Suele empezar desde la noche anterior. Ingenuamente muchas veces aún supongo que todo acabará con el sueño y que a la mañana siguiente no habrá rastros. Me equivoco. Es un despertar denso. Abro los ojos mucho más temprano de lo que me gustaría e inmediatamente siento el peso de la tristeza en los párpados, en los hombros, en las rodillas. No me cabe duda que será uno de esos días. Me cuesta mucho levantarme y me quedo un rato debajo de las cobijas, tapada hasta la cabeza, pensando y repensando cosas inútiles...tan inútiles como la nostalgia.
Paseo por mis decisiones recientes, por mis conclusiones más frescas. Me repito las razones y los hechos que me llevaron a tomar tal o cual determinación. Intento volver a convencerme de que eso que decidí es lo mejor. No siempre lo logro.
En días como éste, incluso la música pierde su sabor y son contadísimos los grupos y las canciones que tolero. De todos modos siempre es bueno arrancar el día con ritmo y eso intento. Me aturdo, canto contra la almohada, recibo con cierto alivio el mareo del sonido.
El apetito cae al piso junto con el ánimo y no siento el más mínimo interés por desayunar.
Miro por la ventana y me encuentro un día radiante, un clima que mete sin piedad el dedo en la llaga...que parece burlarse del gris interior. Un día soleado absolutamente indiferente a mi tristeza. Ah.
Saco a caminar a Matías porque él no tiene la culpa de nada y porque sé que no me hará mal una caminadita. Ya con la mente un poco más despejada, acepto tranquilamente que definitivamente es uno de esos días. Me pongo en piloto automático. Sé que lo mejor es realizar normalmente las actividades cotidianas. Intento planear un poco el día para mantener el cuerpo y la mente ocupados. Deshojo hora tras hora en medio de una inconsciencia, de una ausencia práctica. Hablo, como, camino, hasta sonrío pero realmente no estoy ahí.
Estoy (noestoy) acá sentada, hermética, ridícula. Triste.


D
13/2/12

martes, 24 de enero de 2012

Pessoa

Desde que supe el título, presentí que iba a gustarme...sospeché que sería uno de esos libros con los que uno se encarreta y de los que uno se enamora desde que lo está desempacando.
Son como 600 páginas...voy como en la 50 pero me he saboreado cada palabra, he disfrutado enormemente cada frase....hay capítulos que me dejan literalmente con la boca abierta.
¡Qué talento el de este hombre!
Hablo del "Libro del desasosiego" de Bernardo Soares (Fernando Pessoa).
Espero que siga igual de bueno.
Dejo 1 de los capítulos que más me han gustado hasta ahora ;)

Capítulo 10 de Autobiografía sin acontecimientos:

“Y así soy, fútil y sensible, capaz de impulsos violentos y absorbentes, malos y buenos, nobles y viles, pero nunca de un sentimiento que subsista, nunca de una emoción que prolongue y entre hasta la sustancia del alma. Todo en mí es tendencia para ser a continuación otra cosa; una impaciencia del alma consigo misma, como un niño inoportuno; un desasosiego siempre creciente y siempre igual. Todo me interesa y nada me cautiva. Atiendo a todo siempre soñando; fijo los mínimos gestos faciales de aquel con quien hablo, recojo las entonaciones milimétricas de cada palabra proferida; pero al oírlo, no lo escucho, estoy pensando en otra cosa, y lo que menos retengo de la conversación es la noción de lo que en ella se dijo, por mi parte o por parte de aquel con quien hablé. Así, muchas veces, repito a alguien lo que ya le había repetido, le pregunto de nuevo por aquello a lo que ya me había respondido; pero puedo describir, en cuatro palabras fotográficas, el semblante muscular con el que él me dijo lo que no recuerdo, o la inclinación de oír con los ojos con que recibió la narración que ya no recordaba haberle contado. Soy dos, y ambos mantienen la distancia -hermanos siameses que no están unidos.”

sábado, 21 de enero de 2012

sábado, 14 de enero de 2012

Trust

¿Qué tendrá uno que hacer para entender y aceptar de una buena vez la finitud?
¿Finitud de qué? De todo. De la gente, de las ideas, de las relaciones, de las cosas (materiales), de los sentimientos. De todo.
Creo que muchas veces estamos lejanamente conscientes del inevitable fin de las cosas pero la mayor parte del tiempo nos resulta más cómodo ignorarlo y en esa negación de la extinción radica gran parte de los problemas y dolores de cabeza que nos ganamos en el camino.
Últimamente, por ejemplo, he pensado mucho en la "confianza".
Todos alguna vez hemos sentido o, más bien, sufrido lo que venimos a denominar "traición de la confianza". Estoy llena de ejemplos propios y ajenos pero no vale la pena entrar en detalles. El punto es que esas "traiciones" podrían verse desde otro punto de vista. Si tenemos en cuenta que todo es finito, aquello que vemos como "traición" podría significar sencillamente el final de "esa" confianza específica. Me explico: Si le confío a alguien, por ejemplo a una amiga, un secreto y esa persona luego de X meses o años le revela ese secreto a alguien más, tengo 2 posibilidades de ver las cosas y de actuar. O considero la situación como "traición a mi confianza" y mando toda esa relación (en este caso de amistad) a la mierda...O asumo que "esa" confianza...la confianza depositada en esa persona respecto a ese secreto específico, llegó a su fin. La confianza nació, existió, se mantuvo y simplemente cumplió su ciclo y "murió". Y poniéndole algo más de fe y de práctica, tal vez incluso se pueda llegar a la civilizada (¿ilusa?) conclusión de que el hecho de que "esa" confianza haya muerto no implica que las "otras" confianzas depositadas en esa misma persona hayan terminado. Puede ser que esa persona siga siendo muy "confiable" para otros asuntos, o que haya otros secretos entre nosotros que aún mantenga o que incluso pueda volver a confiarle un secreto de la misma índole que reveló y lo guardará por mucho tiempo.
Esto es solo un ejemplo pendejo para ilustrar el hecho de que muchas veces juzgamos muy fuerte, somos demasiado radicales y, sobre todo en lo que respecta a relaciones personales, nos apresuramos a armar grandes tormentas por deslices de lealtad.
Que yo confiaba en ti, que me fallaste, que cómo pudiste, que jamás podré volver a creer en ti.....pero ¿por qué? Si todos la cagamos, si somos tan imperfectos, si todo es tan finito ¿por qué nos empeñamos en idealizar tanto la confianza?
Creo que es difícil poner en práctica este punto de vista pero creo también que hacerlo, y lograrlo exitosamente, nos evitaría muchas discusiones, muchas amistades y relaciones de pareja rotas y, nos ahorraría además los daños a terceros inocentes que terminan sufriendo nuestra falta de confianza en ellos por las supuestas "traiciones" que otros nos han cometido.
La confianza es finita, como todo....pero que termine no quiere decir que no existió o que no tuvo valor. Duró lo que tenía que durar (que no siempre coincide con lo que nos gustaría que durara o con lo que suponíamos que duraría).El ciclo de vida de las cosas está regido por otras fuerzas y circunstancias aparte de nuestros caprichos.
Eso sí, seguramente en el camino iremos descubriendo que "las confianzas" de ciertas personas tienen una vida media más larga que las de otras y con base en eso podemos ir aprendiendo qué confiarle a cada cual pero sin olvidar que, tarde o temprano, todas (las confianzas) se corromperán en mayor o menor medida.
¿Estaré desvariando?


D
14/1/12





domingo, 1 de enero de 2012

Cuando pase el temblor

He tenido mucho verde, mucho tiempo y soledad para pensar (y sentir) al respecto.
Me doy cuenta que mi cuerpo ya no te "pertenece". Sólo algunas partes aún creen ingenuamente ser "tuyas"...como mis manos en reposo, como mi frente, como mis pies.
Donde aún te encuentro constantemente es en mi vocabulario y en mi humor, al menos en aquel que construimos juntos. Hay varias palabras que me encharcan los ojos. Ya no me divierten, únicamente duelen.
Lloro todavía aunque cada vez con menos frecuencia.
Eres dueño y señor de los restos de aquello que yo llegué a considerar amor y dueño también de esos hierbajos de rencor que hago cuanto está a mi alcance para no dejar crecer.
Cada día pierdo más tus rasgos, tus olores, tu voz y tu mirada. Es como si te tuviera al frente pero lejos, a mucha distancia. Te reconozco pero ya no siento conocerte (siesquealgunavezteconocí).
Exorcizar me deja exhausta, frágil. Es triste encontrar tranquilidad en el vacío en lugar de encontrarla en un abrazo pero así son las cosas y cada día es más fácil aceptarlo...o resignarse.
Debo recuperar toda la mitad que irresponsablemente te cedí.
No existes. No existes. No existes. No existes.


D
1/1/12



sábado, 31 de diciembre de 2011

11-12


Si hace un año alguien me hubiera hablado sobre todo lo que iba a pasar en el 2011, no le hubiera creído. Si me hubiera contado acerca de las personas que perdería, me habría burlado. Hace un año no lo habría creído posible.
Hoy, por fin, termina un año caótico, año de mucha confusión y tristeza. Rescato algunos momentos y un par de personas que afortunadamente estuvieron cerca e hicieron más llevaderos estos 365 días.
Felizmente el 2012 aparenta ser un año de recuperación, de alegría, de aprendizaje, viaje y crecimiento. Aún no comienza el año y ya lo tengo "agendado" de cosas muy buenas. Espero que todo salga bien, espero recuperar la calma y la sonrisa y espero que todos aquellos que se pasan por este lugar (por la razón que sea) y me acompañan en el camino, tengan un nuevo año lleno de éxitos y satisfacciones.
¡Feliz año, conocidos y desconocidos "lectores"!
:)

jueves, 29 de diciembre de 2011

Femeni...nahh

Pensándolo un poco me doy cuenta que nunca he sido femenina. Al menos no encajo mucho en el concepto socialmente aceptado y generalizado de feminidad.
Pequeña me gustaba más el tierrero, la bicicleta, la moto, los insectos, la casa en el árbol, los deportes (el fútbol especialmente) y, en general cualquier cosa o plan que no incluyera muñecas, niñas lloronas ni el color rosado.
Las otras niñas me miraban como un bicho raro y a veces con cierta envidia porque a ellas los niños no las dejaban jugar con ellos y a mí sí. De todos modos, cuando me lo proponía o cuando me aburría de los sucios e hiperactivos varoncitos, me era fácil entrar en círculos sociales femeninos aunque tanto en ese entonces como ahora me siento más cómoda en los masculinos.
Ya más grande mi "no feminidad" se empezó a notar en mi forma de vestir, en los temas de conversación, en la música, en los planes y actividades recreativas. Cada vez le tengo más pereza a los centros comerciales, a medirme ropa. No me maquillo ni me pinto las uñas, la peinada es mínima, no me gustan los vestidos, las joyas ni los tacones. Son muy pocas las cursilerías que tolero y que disfruto. Cuando bebo me gustan los tragos fuertes y, si el asunto es de cerveza, que jamás me vayan a servir una Redd's.
No es fácil ir nadando por la vida en contra de la femenina corriente. Personalmente, tuve que lidiar en la infancia con insultos y burlas de otros niñ@s y hasta de sus madres... y sufrir cuestionamientos de adultos que no entendían, por ejemplo, porque le había pedido al "niño dios" un G.I.Joe en vez de una Barbie.
Hoy en día todavía de vez en cuando me veo envuelta en discusiones (amistosas y no tanto) sobre la feminidad y los supuestos comportamientos , gustos y actitudes que debe tener "una señorita". Es increíble lo cerrada que pueden llegar a tener la mente ciertas personas.
"Que las mujeres debemos ser así" "Que las mujeres debemos cumplir con" "Que las mujeres tenemos que vernos, vestirnos, actuar de tal manera" .....Bullshit.
La idea no es generalizar pero gran parte de esas señoritas tan bien vestidas, tan peinadas y maquilladas, tan rosaditas y suaves o son unas achapadas o son unas muñecotas huecas sin 2 dedos de frente.
Me quedo con lo simple, con el azul, con muchos gustos, pensamientos y actitudes que a través de los años se han reconocido y aceptado como "masculinos" pero que estoy segura muchas mujeres compartimos y disfrutamos. Creo que la clave está en adaptar todo eso a una feminidad menos complicada y escandalosa, más inteligente y libre porque ser mujer es una maravilla pero mujer en todo el sentido de la palabra. No más mujer-adorno, mujer-cuerpo ni mujer-utensilio de cocina.


D
29/12/11



viernes, 23 de diciembre de 2011

10 cálidos verbos de desamor

1. Ignorar.
2. Eliminar.
3. Bloquear.
4. Dejar (de seguir)
5. Rechazar.
6. Salir.
7. Cancelar
8. Borrar.
9. Colgar.
10. Cerrar


Y una canción.

jueves, 22 de diciembre de 2011

SM


A veces uno lo sospecha desde un principio. Otras no.
Estás más alerta, cualquier excusa es buena para buscar la cercanía.
Una mirada de más, una sonrisa entre tímida y pícara, el roce "inocente" de piernas o brazos en un taxi, un silencio bien compartido o las palabras precisas.
La duración del proceso es incierta y eso lo hace más divertido. Prefiero el punto medio. Que me dé tiempo de comprender que estoy cayendo de nuevo y disfrutar la caída. Jugar a seducir y a ser seducida. Le apuesto también más a lo sexy que a lo cursi. A mí me gusta que me coqueteen con seguridad, con inteligencia, con humor, con cierta agresividad bien manejada.
Una vez se echa a rodar esa bola de nieve, es imparable.
De repente todo se encamina espontáneamente. Las miradas se hacen más frecuentes, más cómplices. Las sonrisas se abren. Cualquier espectador que ponga el mínimo cuidado, se enterará de lo que está sucediendo (o de lo que está a punto de suceder). Es precisamente ese punto uno de los mejores, de los más mágicos. Aquel punto en el que ya sabes, sin lugar a dudas, que más temprano que tarde habrá contacto. Mínimo un beso...y casi con toda seguridad, más. MÁS.
Es delicioso ese encuentro "final", ese reconocimiento mutuo de 5 sentidos. La novedad. La recompensa. El éxtasis.

Donde, cuando y con quien menos lo espero. Siempre.

Sí.
Bendita sea la atracción.



D
22/12/11

domingo, 18 de diciembre de 2011

Noche de dogs

Sábado en la noche, aún sufro los últimos vestigios del guayabo de la fiesta del viernes (celebré hasta el amanecer la llegada de las vacaciones). Decido acostarme temprano, 10 p.m. y ya estoy debajo de las cobijas pero apenas cierro los ojos dispuesta a perderme en un sueño reparador, empiezo a escuchar por mi oído derecho a mi hermosa madre hablando por Skype en un spanglish digno de stand-up comedy con un canadiense y por mi oído izquierdo una fiesta adolescente a 2 casas de la mía. Reggaeton a todo volumen, gritos de viejas borrachas y finalmente, alrededor de las 2 a.m. la pelea que nunca falta en este tipo de evento social. Siempre me han parecido ridículas estas peleas. Prepubertos medio descerebrados, que se dedican la noche entera a hablar por "BB" y a atragantarse de alcohol hasta que prácticamente no pueden sostenerse de pie y deciden que es el momento perfecto para darse en la jeta con otro borracho pendejo sin ninguna buena razón. Escándalo. Niñas gritando, llorando. Adolescentes envueltos en un nudo humano, dándose duro entre todos. Narices reventadas, papás en esqueleto y chanclas intentando arreglar el asunto, vecinos fisgones, celadores que disfrutan el espectáculo desde sus casetas envueltos en 4 ruanas, policías que no saben ni por dónde empezar...en fin...drama. Lo peor es que nunca falta aquel ebrio luchador que tiene un amigo gamín al que llama pidiendo auxilio y éste llega a los 20 minutos con su pandilla de malandros armados a terminar de cagarse el panorama. Al final la fiesta acaba en llanto y sangre, terminan 10 ó 15 culicagados heridos y ninguno sabe realmente el motivo de la pelea...y en las contadas ocasiones en que existe un motivo, siempre es una grandísima estupidez. Patética situación. Noche de perros.
Salvó la patria un sueño que tuve. Al final no supe si soñé algo y luego dentro del mismo sueño soñé que le contaba a alguien el sueño que acaba de tener o si soñé que le contaba a alguien un sueño pero iba creando los recuerdos del sueño contado a medida que lo contaba. Difícil de explicar pero fue una experiencia onírica bien interesante.
Finalmente pude dormir y hoy me levanté en perfectas condiciones para empezar el día con una buena caminata con Matías.
Tendré un buen día, lo sé. Bienvenido el domingo y bienvenidas mis vacaciones :)


D
18/12/11

jueves, 15 de diciembre de 2011

domingo, 11 de diciembre de 2011

Malestar general

Cada vez me queda más complicado determinar la etiología de mi malestar.
Soy puros síntomas.
Sick.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Her-ida

Me parece extraño que, generalmente, ardan más las heridas pequeñas que las grandes.
Las cagadas minúsculas, perder gente (por x o y motivo) que realmente no es muy importante para mí, ciertas ofensas a las cuales no debería prestar tanta atención, por poner algunos ejemplos, duelen y arden como una de esas heridas que uno accidentalmente se hace con una hoja de papel y que, a pesar de ser milimétricas, nos hacen ver estrellas.
Por otro lado, las grandes cagadas, la pérdida catastrófica de un ser realmente querido (y no me refiero sólo a su muerte), las ofensas más impensables, los vacíos más abismales...todos esos grandes dolores que realmente me trastornan la vida, suelen comportarse como una quemadura de tercer o cuarto grado que, siendo una cosa terrible, generalmente no duele porque se han achicharrado hasta los nervios.
Y así es. Últimamente me he visto sufriendo más de lo necesario y echándole mucha cabeza a pendejadas e insignificancias pero cuando pienso en aquellas tristezas trascendentales hay un bloqueo del sufrimiento, una anestesia, una pérdida de sensibilidad hasta rara que da lugar a un estado de indiferencia y resignación.
No sé si es un mecanismo de defensa emocional, no sé si es una de esas etapas del duelo de las que tanto hablan los psicólogos y psiquiatras, no sé qué pasa.

Ha sido grande el incendio, varias las quemaduras y, larga y lenta la recuperación.


D
26/11/11

martes, 22 de noviembre de 2011

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Je Vais Bien, Ne T'en Fais Pas






Eres siempre la última vez

Eres el milagro de verte de nuevo

De volver a besarte, a abrazarte

Te pierdo, sin haberte tenido, cada vez que huyes por la puerta



Estás más en mi mente que en mis brazos

Eres recuerdo, eres consuelo, desahogo

Me miras y callas, te guardas todo para ti.

Te miro. Y lloro a veces cuando te vas, cuando no estás, mientras te hablo y no me ves



Lloro. Lloro y tus hombros no lo saben.

Decido posar en ellos mis labios, no mis lágrimas y así está bien.....supongo.


Eres vida, eres cura, eres amor ligero y libre

y qué habría sido de mí sin ti, este año

¡qué año!



Eres sólo presente y es difícil.

Paralelo y efímero escape

alivio prohibido



Eres otra cuenta regresiva más

bomba de humo, de tiempo

Espejismo, bien-estar

Falso olvido



Eres

y te lo agradezco tanto.




D



16/11/11

sábado, 12 de noviembre de 2011

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Dorian Gray

Esta mañana terminé de leer "El retrato de Dorian Gray" de Oscar Wilde y me pareció exquisito. Me hubiera gustado escribir en algún lado todas las frases, párrafos y hasta capítulos enteros que me gustaron pero habría terminado transcribiendo medio libro así que he decidido más bien comprarlo en alguna librería de libros usados la próxima vez que lo vea. Dejo uno de mis capítulos favoritos, el capítulo II. La traducción que leí(de Julio Gómez de la Serna) es mejor pero no pude encontrarla online



Al entrar, vieron a Dorian Gray. Estaba sentado al piano, de espaldas a ellos, pasando las páginas de Las escenas del bosque, de Schumann.

-Tienes que prestármelo, Basil -exclamó-. Quiero aprendérmelas. Son encantadoras.

-Eso depende de cómo poses hoy, Dorian.

-Estoy cansado de posar, y no quiero un retrato de cuerpo entero -respondió el muchacho, volviéndose sobre el taburete del piano con un gesto caprichoso y malhumorado. Al ver a lord Henry, se le colorearon las mejillas por un momento y procedió a levantarse-. Perdóname, Basil, pero no sabía que estuvieras acompañado.

-Te presento a lord Henry Wotton, Dorian, un viejo amigo mío de Oxford. Le estaba diciendo que eres un modelo muy disciplinado, y acabas de echarlo todo a perder.

-Excepto el placer de conocerlo a usted, señor Gray -dijo lord Henry, dando un paso al frente y extendiendo la mano-. Mi tía me ha hablado a menudo de usted. Es uno de sus preferidos y, mucho me temo, también una de sus víctimas.

-En el momento actual estoy en la lista negra de lady Agatha -respondió Dorian con una divertida expresión de remordimiento-. Prometí ir con ella el martes a un club de Whitechapel y lo olvidé por completo. íbamos a tocar juntos un dúo..., más bien tres, según creo. No sé qué dirá. Me da miedo ir a visitarla.

-Yo me encargo de reconciliarlo con ella. Siente verdadera devoción por usted. Y no creo que importara que no fuese. El público pensó probablemente que era un dúo. Cuando tía Agatha se sienta al piano hace ruido suficiente por dos personas.

-Eso es una insidia contra ella y tampoco me deja a mí en muy buen lugar -respondió Dorian, riendo.

Lord Henry se lo quedó mirando. Sí; no había la menor duda de que era extraordinariamente bien parecido, con labios muy rojos debidamente arqueados, ojos azules llenos de franqueza, rubios cabellos rizados. Había algo en su rostro que inspiraba inmediata confianza. Estaba allí presente todo el candor de la juventud, así como toda su pureza apasionada. Se sentía que aquel adolescente no se había dejado manchar por el mundo. No era de extrañar que Basil Hallward sintiera veneración por él.

-Sin duda es usted demasiado encantador para dedicarse a la filantropía, señor Gray -lord Henry se dejó caer en el diván y abrió la pitillera.

El pintor había estado ocupado mezclando colores y preparando los pinceles. Parecía preocupado y, al oír la última observación de lord Henry, lo miró, vaciló un instante y luego dijo:

-Harry, quiero terminar hoy este retrato. ¿Me juzgarás terriblemente descortés si te pido que te vayas?

Lord Henry sonrió y miró a Dorian Gray.

-¿Tengo que marcharme, señor Gray? -preguntó.

-No, por favor, lord Henry. Ya veo que Basil está hoy de mal humor, y no lo soporto cuando se enfurruña. Además, quiero que me explique por qué no debo dedicarme a la filantropía.

-No estoy seguro de que deba decírselo, señor Gray. Se trata de un asunto tan tedioso que habría que hablar en serio de ello. Pero, desde luego, no saldré corriendo después de haberme dicho usted que me quede. ¿No te importa demasiado, verdad Basil? Me has dicho muchas veces que te gusta que tus modelos tengan a alguien con quien charlar.

Hallward se mordió los labios.

-Si Dorian lo desea, claro que te puedes quedar. Los caprichos de Dorian son leyes para todo el mundo, excepto para él.

Lord Henry recogió su sombrero y sus guantes.

-Eres muy insistente, Basil, pero, desgraciadamente, debo irme. Prometí reunirme con una persona en el Orleans. Hasta la vista, señor Gray. Venga a verme alguna tarde a Curzon Street. Casi siempre estoy en casa a las cinco. Escríbame cuando decida ir, sentiría mucho perderme su visita.

-Basil -exclamó Dorian Gray-, si lord Henry Wotton se marcha, me iré yo también. Nunca despegas los labios cuando pintas, y es muy aburrido estar de pie en un estrado y tratar de parecer contento. Pídele que se quede. Insisto.

-Quédate, Harry, para complacer a Dorian y para complacerme a mí -dijo Hallward, sin apartar los ojos del cuadro-. Es muy cierto que nunca hablo cuando estoy trabajando, y tampoco escucho, lo que debe de ser increíblemente tedioso para mis pobres modelos. Te suplico que te quedes.

-¿Y qué va a ser del caballero que me espera en el Orleans?

El pintor se echó a reír.

-No creo que eso sea un problema. Siéntate otra vez, Harry. Y ahora, Dorian, sube al estrado y no te muevas demasiado ni prestes atención a lo que dice lord Henry. Tiene una pésima influencia sobre todos mis amigos, sin otra excepción que yo.

Dorian Gray subió al estrado con el aspecto de un joven mártir griego, e hizo una ligera mueca de descontento dirigida a lord Henry, que le inspiraba ya una gran simpatía. ¡Era tan distinto de Basil! Producían un contraste muy agradable. Y tenía una voz muy bella.

-¿Es cierto que ejerce usted una pésima influencia, lord Henry? -le preguntó al cabo de unos instantes-. ¿Tan mala como dice Basil?

-Las buenas influencias no existen, señor Gray. Toda influencia es inmoral; inmoral desde el punto de vista científico.

-¿Por qué?

-Porque influir en una persona es darle la propia alma. Esa persona deja de pensar sus propias ideas y de arder con sus pasiones. Sus virtudes dejan de ser reales. Sus pecados, si es que los pecados existen, son prestados. Se convierte en eco de la música de otro, en un actor que interpreta un papel que no se ha escrito para él. La finalidad de la vida es el propio desarrollo. Alcanzar la plenitud de la manera más perfecta posible, para eso estamos aquí. En la actualidad las personas se tienen miedo. Han olvidado el mayor de todos los deberes, lo que cada uno se debe a sí mismo. Son caritativos, por supuesto. Dan de comer al hambriento y visten al desnudo. Pero sus almas pasan hambre y ellos mismos están desnudos. Nuestra raza ha dejado de tener valor. Quizá no lo haya tenido nunca. El miedo a la sociedad, que es la base de la moral; el miedo a Dios, que es el secreto de la religión: ésas son las dos cosas que nos gobiernan. Y, sin embargo...

-Vuelve la cabeza un poquito más hacia la derecha, Dorian, como un buen chico -dijo el pintor, enfrascado en su trabajo, sólo consciente de que en el rostro del muchacho había aparecido una expresión completamente nueva.

-Y, sin embargo -continuó lord Henry, con su voz grave y musical, y con el peculiar movimiento de la mano que le era tan característico, y que ya lo distinguía incluso en los días de Eton-, creo que si un hombre viviera su vida de manera total y completa, si diera forma a todo sentimiento, expresión a todo pensamiento, realidad a todo sueño..., creo que el mundo recibiría tal empujón de alegría que olvidaríamos todas las enfermedades del medievalismo y regresaríamos al ideal heleno; puede que incluso a algo más delicado, más rico que el ideal heleno. Pero hasta el más valiente de nosotros tiene miedo de sí mismo. La mutilación del salvaje encuentra su trágica supervivencia en la autorrenuncia que desfigura nuestra vida. Se nos castiga por nuestras negativas. Todos los impulsos que nos esforzamos por estrangular se multiplican en la mente y nos envenenan. Que el cuerpo peque una vez, y se habrá librado de su pecado, porque la acción es un modo de purificación. Después no queda nada, excepto el recuerdo de un placer o la voluptuosidad de un remordimiento. La única manera de librarse de la tentación es ceder ante ella. Si se resiste, el alma enferma, anhelando lo que ella misma se ha prohibido, deseando lo que sus leyes monstruosas han hecho monstruoso e ilegal. Se ha dicho que los grandes acontecimientos del mundo suceden en el cerebro. Es también en el cerebro, y sólo en el cerebro, donde se cometen los grandes pecados. Usted, señor Gray, usted mismo, todavía con las rosas rojas de la juventud y las blancas de la infancia, ha tenido pasiones que le han hecho asustarse, pensamientos que le han llenado de terror, sueños y momentos de vigilia cuyo simple recuerdo puede teñirle las mejillas de vergüenza...

-¡Basta! -balbuceó Dorian Gray-; ¡basta! Me desconcierta usted. No sé qué decir. Hay una manera de responderle, pero no la encuentro. No hable. Déjeme pensar. O, más bien, deje que trate de pensar.

Durante cerca de diez minutos siguió allí, inmóvil, los labios abiertos y un brillo extraño en la mirada. Era vagamente consciente de que influencias completamente nuevas actuaban en su interior, aunque, le parecía a él, procedían en realidad de sí mismo. Las pocas palabras que el amigo de Basil le había dicho, palabras lanzadas al azar, sin duda, y caprichosamente paradójicas, habían tocado alguna cuerda secreta, nunca pulsada anteriormente, pero que sentía ahora vibrar y palpitar con peculiares estremecimientos.

La música le afectaba de la misma manera. La música le había conmovido muchas veces. Pero la música no era directamente inteligible. No era un mundo nuevo, sino más bien otro caos creado en nosotros. ¡Palabras! ¡Simples palabras! ¡Qué terribles eran! ¡Qué claras, y qué agudas y crueles! No era posible escapar. Y, sin embargo, ¡qué magia tan sutil había en ellas! Parecían tener la virtud de dar una forma plástica a cosas informes y poseer una música propia tan dulce como la de una viola o de un laúd. ¡Simples palabras! ¿Había algo tan real como las palabras?

Sí; hubo cosas en su infancia que nunca entendió, pero que ahora entendía. La vida, de repente, adquirió a sus ojos un color rojo encendido. Le pareció que había estado caminando sobre fuego. ¿Por qué no lo había sabido antes?

Con una sonrisa sutil lord Henry lo observaba. Sabía cuál era el momento psicológico en el que no había que decir nada. Estaba sumamente interesado. Sorprendido de la impresión producida por sus palabras y, al recordar un libro que había leído a los dieciséis años, un libro que le reveló muchas cosas que antes no sabía, se preguntó si Dorian Gray estaba teniendo una experiencia similar. Él no había hecho más que lanzar una flecha al aire. ¿Había dado en el blanco? ¡Qué fascinante era aquel muchacho!

Hallward pintaba sin descanso con aquellas maravillosas y audaces pinceladas suyas que tenían el verdadero refinamiento y la perfecta delicadeza que, al menos en el arte, proceden únicamente de la fuerza. No había advertido el silencio.

-Basil, me canso de estar de pie -exclamó Gray de repente-. Quiero salir al jardín y sentarme. Aquí el aire es asfixiante.

-Tendrás que perdonarme. Cuando pinto me olvido de todo lo demás. Pero nunca habías posado mejor. Has estado completamente inmóvil. Y he captado el efecto que quería: los labios entreabiertos, y el brillo en los ojos. No sé qué te habrá dicho Harry para conseguir esta expresión maravillosa. Imagino que te halagaba la vanidad. No debes creer una sola palabra de lo que diga.

-Desde luego no me halagaba la vanidad. Tal vez por eso no he creído nada de lo que me ha dicho. -Reconozca que se lo ha creído todo -dijo lord Henry, lanzándole una mirada soñadora y lánguida-. Saldré al jardín con usted. Hace un calor horrible en el estudio. Basil, ofrécenos algo helado para beber, algo que tenga fresas.

-Por supuesto, Harry. Basta con que llames; en cuanto venga Parker le diré lo que quieres. He de trabajar el fondo; me reuniré después con vosotros. No retengas demasiado tiempo a Dorian. Nunca me he sentido tan en forma para pintar como hoy. Va a ser mi obra maestra. Ya lo es, tal como está ahora.

Lord Henry salió al jardín y encontró a Dorian Gray con el rostro hundido en las grandes flores del lilo, bebiendo febrilmente su perfume fresco como si se tratase de vino. Se le acercó y le puso una mano en el hombro.

-Está usted en lo cierto al hacer eso -murmuró-. Nada, excepto los sentidos, puede curar el alma, como tampoco nada, excepto el alma, puede curar los sentidos.

El muchacho se sobresaltó, apartándose. Llevaba la cabeza descubierta, y las hojas del arbusto le habían despeinado, enredando las hebras doradas. Había miedo en sus ojos, como sucede cuándo se despierta a alguien de repente. Le vibraron las aletas de la nariz y algún nervio escondido agitó el rojo de sus labios, haciéndolos temblar.

-Sí -prosiguió lord Henry-; ése es uno de los grandes secretos de la vida: curar el alma por medio de los sentidos, y los sentidos con el alma. Usted es una criatura asombrosa. Sabe más de lo que cree saber, pero menos de lo que quiere.

Dorian Gray frunció el ceño y apartó la cabeza. Le era imposible dejar de mirar con buenos ojos a aquel joven alto y elegante que tenía al lado. Su rostro moreno y romántico y su aire cansado le interesaban. Había algo en su voz, grave y lánguida, absolutamente fascinante. Sus manos blancas, tranquilas, que tenían incluso algo de flores, poseían un curioso encanto. Se movían, cuando lord Henry hablaba, de manera musical, y parecían poseer un lenguaje propio. Pero lord Henry le asustaba, y se avergonzaba de sentir miedo. ¿Cómo era que un extraño le había hecho descubrirse a sí mismo? Conocía a Hallward desde hacía meses, pero la amistad entre ambos no lo había cambiado. De repente, sin embargo, se había cruzado con alguien que parecía descubrirle el misterio de la existencia. Aunque, de todos modos, ¿qué motivo había para sentir miedo? Él no era un colegial ni una muchachita. Era absurdo asustarse.

-Sentémonos a la sombra -dijo lord Henry-. Parker nos ha traído las bebidas, y si se queda usted más tiempo bajo este sol de justicia se le echará a perder la tez y Basil nunca lo volverá a retratar. No debe permitir que el sol lo queme. Sería muy poco favorecedor.

-¿Qué importancia tiene eso? -exclamó Dorian Gray, riendo, mientras se sentaba en un banco al fondo del jardín.

-Toda la importancia del mundo, señor Gray.

-¿Por qué?

-Porque posee usted la más maravillosa juventud, y la juventud es lo más precioso que se puede poseer.

-No lo siento yo así, lord Henry.

-No; no lo siente ahora. Pero algún día, cuando sea viejo y feo y esté lleno de arrugas, cuando los pensamientos le hayan marcado la frente con sus pliegues y la pasión le haya quemado los labios con sus odiosas brasas, lo sentirá, y lo sentirá terriblemente. Ahora, dondequiera que vaya, seduce a todo el mundo. ¿Será siempre así?... Posee usted un rostro extraordinariamente agraciado, señor Gray. No frunza el ceño. Es cierto. Y la belleza es una manifestación de genio; está incluso por encima del genio, puesto que no necesita explicación. Es uno de los grandes dones de la naturaleza, como la luz del sol, o la primavera, o el reflejo en aguas oscuras de esa concha de plata a la que llamamos luna. No admite discusión. Tiene un derecho divino de soberanía. Convierte en príncipes a quienes la poseen. ¿Se sonríe? ¡Ah! Cuando la haya perdido no sonreirá... La gente dice a veces que la belleza es sólo superficial. Tal vez. Pero, al menos, no es tan superficial como el pensamiento. Para mí la belleza es la maravilla de las maravillas. Tan sólo las personas superficiales no juzgan por las apariencias. El verdadero misterio del mundo es lo visible, no lo que no se ve... Sí, señor Gray, los dioses han sido buenos con usted. Pero lo que los dioses dan, también lo quitan, y muy pronto. Sólo dispone de unos pocos años en los que vivir de verdad, perfectamente y con plenitud. Cuando se le acabe la juventud desaparecerá la belleza, y entonces descubrirá de repente que ya no le quedan más triunfos, o habrá de contentarse con unos triunfos insignificantes que el recuerdo de su pasado esplendor hará más amargos que las derrotas. Cada mes que expira lo acerca un poco más a algo terrible. El tiempo tiene celos de usted, y lucha contra sus lirios y sus rosas. Se volverá cetrino, se le hundirán las mejillas y sus ojos perderán el brillo. Sufrirá horriblemente... ¡Ah! Disfrute plenamente de la juventud mientras la posee. No despilfarre el oro de sus días escuchando a gente aburrida, tratando de redimir a los fracasados sin esperanza, ni entregando su vida a los ignorantes, los anodinos y los vulgares. Ésos son los objetivos enfermizos, las falsas ideas de nuestra época. ¡Viva! ¡Viva la vida maravillosa que le pertenece! No deje que nada se pierda. Esté siempre a la busca de nuevas sensaciones. No tenga miedo de nada... Un nuevo hedonismo: eso es lo que nuestro siglo necesita. Usted puede ser su símbolo visible. Dada su personalidad, no hay nada que no pueda hacer. El mundo le pertenece durante una temporada... En el momento en que lo he visto he comprendido que no se daba usted cuenta en absoluto de lo que realmente es, de lo que realmente puede ser. Había en usted tantas cosas que me encantaban que he sentido la necesidad de hablarle un poco de usted. He pensado en la tragedia que sería malgastar lo que posee. Porque su juventud no durará mucho, demasiado poco, a decir verdad. Las flores sencillas del campo se marchitan, pero florecen de nuevo. Las flores del codeso serán tan amarillas el próximo junio como ahora. Dentro de un mes habrá estrellas moradas en las clemátides y, año tras año, la verde noche de sus hojas sostendrá sus flores moradas. Pero nosotros nunca recuperamos nuestra juventud. El pulso alegre que late en nosotros cuando tenemos veinte años se vuelve perezoso con el paso del tiempo. Nos fallan las extremidades, nuestros sentidos se deterioran. Nos convertimos en espantosas marionetas, obsesionados por el recuerdo de las pasiones que nos asustaron en demasía, y el de las exquisitas tentaciones a las que no tuvimos el valor de sucumbir. ¡Juventud! ¡Juventud! ¡No hay absolutamente nada en el mundo excepto la juventud!

Dorian Gray escuchaba, los ojos muy abiertos, asombrado. El ramillete de lilas se le cayó al suelo. Una sedosa abeja zumbó a su alrededor por un instante. Luego empezó a trepar con dificultad por los globos estrellados de cada flor. Dorian Gray la observó con el extraño interés por las cosas triviales que tratamos de fomentar cuando las más importantes nos asustan, o cuando nos embarga alguna nueva emoción que no sabemos expresar, o cuando alguna idea que nos aterra pone repentino sitio a la mente y exige nuestra rendición. Al cabo de algún tiempo la abeja alzó el vuelo. Dorian Gray la vio introducirse en la campanilla de una enredadera. La flor pareció estremecerse y luego se balanceó suavemente hacia adelante y hacia atrás.

De repente, el pintor apareció en la puerta del estudio y, con gestos bruscos, les indicó que entraran en la casa. Dorian Gray y lord Henry se miraron y sonrieron.

-Estoy esperando -exclamó Hallward-. Vengan, por favor. La luz es perfecta; tráiganse los vasos.

Se levantaron y recorrieron juntos la senda. Dos mariposas verdes y blancas se cruzaron con ellos y, en el peral que ocupaba una esquina del jardín, un mirlo empezó a cantar.

-Se alegra de haberme conocido, señor Gray-dijo lord Henry, mirándolo.

-Sí, ahora sí. Me pregunto si me alegraré siempre.

-¡Siempre! Terrible palabra. Hace que me estremezca cuando la oigo. Las mujeres son tan aficionadas a usarla. Echan a perder todas las historias de amor intentando que duren para siempre. Es, además, una palabra sin sentido. La única diferencia entre un capricho y una pasión para toda la vida es que el capricho dura un poco más.

Al entrar en el estudio, Dorian Gray puso una mano en el brazo de lord Henry.

-En ese caso, que nuestra amistad sea un capricho -murmuró, ruborizándose ante su propia audacia; luego subió al estrado y volvió a posar.

Lord Henry se dejó caer en un gran sillón de mimbre y lo contempló. El roce del pincel sobre el lienzo era el único ruido que turbaba la quietud, excepto cuando, de tarde en tarde, Hallward retrocedía para examinar su obra desde más lejos. En los rayos oblicuos que penetraban por la puerta abierta, el polvo danzaba, convertido en oro. El intenso perfume de las rosas parecía envolverlo todo.

Al cabo de un cuarto de hora Hallward dejó de pintar, miró durante un buen rato a Dorian Gray, y luego durante otro buen rato al cuadro mientras mordía el extremo de uno de sus grandes pinceles y fruncía el ceño.

-Está terminado -exclamó por fin; agachándose, firmó con grandes trazos rojos en la esquina izquierda del lienzo.

Lord Henry se acercó a examinar el retrato. Era, sin duda, una espléndida obra de arte, y el parecido era excelente.

-Mi querido amigo -dijo-, te felicito de todo corazón. Es el mejor retrato de nuestra época. Señor Gray, venga a comprobarlo usted mismo.

El muchacho se sobresaltó, como despertando de un sueño.

-¿Realmente acabado? -murmuró, bajando del estrado.

-Totalmente -dijo el pintor-. Y hoy has posado mejor que nunca. Te estoy muy agradecido.

-Eso me lo debes enteramente a mí -intervino lord Henry-. ¿No es así, señor Gray?

Dorian, sin responder, avanzó con lentitud de espaldas al cuadro y luego se volvió hacia él. Al verlo retrocedió, las mejillas encendidas de placer por un momento. Un brillo de alegría se le encendió en los ojos, como si se reconociese por vez primera. Permaneció inmóvil y maravillado, consciente apenas de que Hallward hablaba con él y sin captar el significado de sus palabras. La conciencia de su propia belleza lo asaltó como una revelación. Era la primera vez. Los cumplidos de Basil Hallward le habían parecido hasta entonces simples exageraciones agradables, producto de la amistad. Los escuchaba, se reía con ellos y los olvidaba. No influían sobre él. Luego se había presentado lord Henry Wotton con su extraño panegírico sobre la juventud, su terrible advertencia sobre su brevedad. Aquello le había conmovido y, ahora, mientras miraba fijamente la imagen de su belleza, con una claridad fulgurante captó toda la verdad. Sí, en un día no muy lejano su rostro se arrugaría y marchitaría, sus ojos perderían color y brillo, la armonía de su figura se quebraría. Desaparecería el rojo escarlata de sus labios y el oro de sus cabellos. La vida que había de formarle al alma le deformaría el cuerpo. Se convertiría en un ser horrible, odioso, grotesco. Al pensar en ello, un dolor muy agudo lo atravesó como un cuchillo, e hizo que se estremecieran todas las fibras de su ser. El azul de sus ojos se oscureció con un velo de lágrimas. Sintió que una mano de hielo se le había posado sobre el corazón.

-¿No te gusta? -exclamó finalmente Hallward, un tanto dolido por el silencio del muchacho, sin entender su significado.

-Claro que le gusta -dijo lord Henry-. ¿A quién podría no gustarle? Es una de las grandes obras del arte moderno. Te daré por él lo que quieras pedirme. Debe ser mío.

-No soy yo su dueño, Harry.

-¿Quién es el propietario?

-Dorian, por supuesto -respondió el pintor.

-Es muy afortunado.

-¡Qué triste resulta! -murmuró Dorian Gray, los ojos todavía fijos en el retrato-. Me haré viejo, horrible, espantoso. Pero este cuadro siempre será joven. Nunca dejará atrás este día de junio... ¡Si fuese al revés! ¡Si yo me conservase siempre joven y el retrato envejeciera! Daría..., ¡daría cualquier cosa por eso! ¡Daría el alma!

-No creo que te gustara mucho esa solución, Basil -exclamó lord Henry, riendo-. Sería bastante inclemente con tu obra.

-Me opondría con la mayor energía posible, Harry -dijo Hallward.

Dorian Gray se volvió para mirarlo.

-Estoy seguro de que lo harías. Tu arte te importa más que los amigos. Para ti no soy más que una figurilla de bronce. Ni siquiera eso, me atrevería a decir.

El pintor se lo quedó mirando, asombrado. Dorian no hablaba nunca así. ¿Qué había sucedido? Parecía muy enfadado. Tenía el rostro encendido y le ardían las mejillas.

-Sí -continuó el joven-: para ti soy menos que tu Hermes de marfil o tu fauno de plata. Ésos te gustarán siempre. ¿Hasta cuándo te gustaré yo? Hasta que me salga la primera arruga. Ahora ya sé que cuando se pierde la belleza, mucha o poca, se pierde todo. Tu cuadro me lo ha enseñado. Lord Henry Wotton tiene razón. La juventud es lo único que merece la pena. Cuando descubra que envejezco, me mataré.

Hallward palideció y le tomó la mano.

-¡Dorian! ¡Dorian! -exclamó-, no hables así. Nunca he tenido un amigo como tú, ni tendré nunca otro. No me digas que sientes celos de las cosas materiales. ¡Tú estás por encima de todas ellas!

-Tengo celos de todo aquello cuya belleza no muere. Tengo celos de mi retrato. ¿Por qué ha de conservar lo que yo voy a perder? Cada momento que pasa me quita algo para dárselo a él. ¡Ah, si fuese al revés! ¡Si el cuadro pudiera cambiar y ser yo siempre como ahora! ¿Para qué lo has pintado? Se burlará de mí algún día, ¡se burlará despiadadamente!

Los ojos se le llenaron de lágrimas ardientes; retiró bruscamente la mano y, arrojándose sobre el diván, enterró el rostro entre los cojines, como si estuviera rezando.

-Esto es obra tuya, Harry -dijo el pintor con amargura.

Lord Henry se encogió de hombros.

-Es el verdadero Dorian Gray, eso es todo.

-No lo es.

-Si no lo es, ¿qué tengo yo que ver con eso?

-Deberías haberte marchado cuando te lo pedí -murmuró.

-Me quedé cuando me lo pediste -fue la respuesta de lord Henry.

-Harry, no me puedo pelear al mismo tiempo con mis dos mejores amigos, pero entre los dos me habéis hecho odiar la más perfecta de mis obras, y voy a destruirla. ¿Qué es, después de todo, excepto lienzo y color? No voy a permitir que un retrato se interponga entre nosotros.

Dorian Gray alzó la rubia cabeza del cojín y, con el rostro pálido y los ojos enrojecidos por las lágrimas lo miró, mientras Hallward se dirigía hacia la mesa de madera situada bajo la alta ventana con cortinas. ¿Qué había ido a hacer allí? Los dedos se perdían entre el revoltijo de tubos de estaño y pinceles secos, buscando algo. Sí, el largo cuchillo apaletado, con su delgada hoja de acero flexible. . Una vez encontrado, se disponía a rasgar la tela. Ahogando un gemido, el muchacho saltó del diván y, corriendo hacia Hallward, le arrancó el cuchillo de la mano, arrojándolo al otro extremo del estudio.

-¡No, Basil, no lo hagas! -exclamó-. ¡Sería un asesinato! -Me alegro de que por fin aprecies mi obra, Dorian -dijo fríamente el pintor, una vez recuperado de la sorpresa-. Había perdido la esperanza.

-¿Apreciarla? Me fascina. Es parte de mí mismo. Lo noto.

-Bien; tan pronto como estés seco, serás barnizado y enmarcado y enviado a tu casa. Una vez allí, podrás hacer contigo lo que quieras -cruzando la estancia tocó la campanilla para pedir té-. ¿Tomarás té, como es lógico, Dorian? ¿Y tú también, Harry? ¿O estás en contra de placeres tan sencillos?

-Adoro los placeres sencillos -dijo lord Henry-. Son el último refugio de las almas complicadas. Pero no me gustan las escenas, excepto en el teatro. ¡Qué personas tan absurdas sois los dos! Me pregunto quién definió al hombre como animal racional. Fue la definición más prematura que se ha dado nunca. El hombre es muchas cosas, pero no racional. Y me alegro de ello después de todo: aunque me gustaría que no os pelearais por el cuadro. Será mucho mejor que me lo des a mí, Basil. Este pobre chico no lo quiere en realidad, y yo en cambio sí.

-¡Si se lo das a otra persona, no te lo perdonaré nunca! -exclamó Dorian Gray-; y no permito que nadie me llame pobre chico.

-Ya sabes que el cuadro es tuyo, Dorian. Te lo di antes de que existiera.

-Y también sabe usted, señor Gray, que se ha dejado llevar por los sentimientos y que en realidad no le parece mal que se le recuerde cuán joven es.

-Me hubiera parecido francamente mal esta mañana, lord Henry.

-¡Ah, esta mañana! Ha vivido usted mucho desde entonces.

Se oyó llamar a la puerta, entró el mayordomo con la bandeja del té y la colocó sobre una mesita japonesa. Se oyó un tintineo de tazas y platillos y el silbido de una tetera georgiana. Entró un paje llevando dos fuentes con forma de globo. Dorian Gray se acercó a la mesa y sirvió el té. Los otros dos se acercaron lánguidamente y examinaron lo que había bajo las tapaderas.

-Vayamos esta noche al teatro -propuso lord Henry-. Habrá algo que ver en algún sitio. He quedado para cenar en White's, pero sólo se trata de un viejo amigo, de manera que le puedo mandar un telegrama diciendo que estoy enfermo o que no puedo ir en razón de un compromiso ulterior. Creo que sería una excusa bastante simpática, ya que contaría con la sorpresa de la sinceridad.

-¡Es tan aburrido ponerse de etiqueta! -murmuró Hallward-. Y, cuando ya lo has hecho, ¡se tiene un aspecto tan horroroso!

-Sí -respondió lord Henry distraídamente-, la ropa del siglo XIX es detestable. Tan sombría, tan deprimente. El pecado es el único elemento de color que queda en la vida moderna.

-No deberías decir cosas como ésa delante de Dorian, Harry.

-¿Delante de qué Dorian? ¿El que nos está sirviendo el té o el del cuadro?

-De ninguno de los dos.

-Me gustaría ir al teatro con usted, lord Henry -dijo el muchacho.

-Venga, entonces; y tú también, Basil.

-La verdad es que no puedo. Será mejor que no. Tengo muchísimo trabajo.

-Bien; en ese caso, iremos usted y yo, señor Gray.

-Encantado.

El pintor se mordió el labio y, con la taza en la mano, se acercó al cuadro.

-Me quedaré con el verdadero Dorian -dijo tristemente.

-¿Es ése el verdadero Dorian? -exclamó el original del retrato, acercándose a Hallward-. ¿Soy realmente así? -Sí; exactamente así.

-¡Maravilloso, Basil!

-Tienes al menos el mismo aspecto. Pero él no cambiará -suspiró Hallward-. Eso es algo.

-¡Qué obsesión tienen las personas con la fidelidad! -exclamó lord Henry-. Incluso el amor es simplemente una cuestión de fisiología. No tiene nada que ver con la voluntad. Los jóvenes quieren ser fieles y no lo son; los viejos quieren ser infieles y no pueden: eso es todo lo que cabe decir.

-No vayas esta noche al teatro, Dorian -dijo Hallward-. Quédate a cenar conmigo.

-No puedo, Basil.

-¿Por qué no?

-Porque he prometido a lord Henry Wotton ir con él.

-No mejorará su opinión de ti porque cumplas tus promesas. Él siempre falta a las suyas. Te ruego que no vayas.

Dorian Gray rió y negó con la cabeza.

-Te lo suplico.

El muchacho vaciló y miró hacia lord Henry, que los contemplaba desde la mesita del té con una sonrisa divertida.

-Tengo que ir, Basil -respondió el joven.

-Muy bien -dijo Hallward; y, alejándose, depositó su taza en la bandeja-. Es bastante tarde y, dado que tienes que vestirte, será mejor que no pierdas más tiempo. Hasta la vista, Harry. Hasta la vista, Dorian. Ven pronto a verme. Mañana.

-Desde luego.

-¿No lo olvidarás?

-¡No, claro que no! -exclamó Dorian.

-Y..., ¡Harry!

-¿Sí, Basil?

-Recuerda lo que te pedí cuando estábamos esta mañana en el jardín.

-Lo he olvidado.

-Confío en ti.

-Quisiera poder confiar yo mismo -dijo lord Henry, riendo-. Vamos, señor Gray, mi coche está ahí fuera, le puedo dejar en su casa. Hasta la vista, Basil. Ha sido una tarde interesantísima.

Cuando la puerta se cerró tras ellos el pintor se dejó caer en un sofá y apareció en su rostro una expresión de sufrimiento

miércoles, 26 de octubre de 2011

viernes, 14 de octubre de 2011

Carta Muerta/Carta Muda


¿Qué hago ahora con este aborto de carta?
¿La quemo,la boto,la rompo,laentregoyasinvida?

Las palabras empiezan a perder su ritmo y se ponen rígidas dentro del sobre, las letras y las lágrimas comienzan a descomponerse y yo no sé qué hacer con este frágil cuerpo de papel.

Vienes y me embarazas de ideas, de sentimientos, de recuerdos, de planes... y cuando te vas me quedo gestando un nuevo futuro para los dos y termino dando a luz otra estúpida carta que jamás será leída por los ojos de su padre.

Tengo ya un cementerio de correspondencia deforme. Voy acumulando tumbas frías de palabras, de mis palabras...que con tanta paciencia espero y con tanta ilusión escribo pero que, finalmente, terminan una y otra vez siendo abortos de cartas. Dolorosas pérdidas mudas, pequeñas muertes de mí.

D
13-14/10/11

miércoles, 12 de octubre de 2011

Decido



Hoy decido. Y espero que sea una decisión fuerte...una real.

Dadas las circunstancias internas y externas opto por no patalear más.

Haré un esfuerzo conciente para no pedirte nada, ni siquiera recordarte como solías ser y ya no eres. No quiero volver a reclamar ni a esperar nada de vos. Yo creo que para ti sigo siendo importante porque aunque las cosas hayan cambiado aún me lo demuestras a tu manera. Y cómo no iban a cambiar si es que han pasado meses ya, sin darnos cuenta. La mutación era/es inevitable.

Me sigues gustando mucho y he llegado a pensar que estoy inofensiva y superficialmente enamorada de ti. Me alegra haber conocido esta otra faceta de las relaciones personales. Sinceramente he aprendido de todo esto pero no es sano echarle tanta leña al fuego y por eso retrocedo. Decido dar un par de pasos hacia atrás y lo vas a notar.

Espero ser capaz de no volverte a escribir, pienso reducir los mensajes y los demás detalles a la mitad. Ni una sola llamada a no ser que sea estrictamente necesaria o en caso de una fecha especial. Se acabaron también las propuestas, al menos aquellas que sé que me prometes sin intención real de cumplir. Sí, entiendo tus circunstancias. No, no entiendo tu pasividad y falta de iniciativa e imaginación.

No quiero pelear contigo, ni ponerte contra la espada y la pared. Se nos han ido un poco las luces y los límites y yo me encargaré de ponernos de nuevo en nuestro sitio. Vamos a tomar únicamente lo que el otro ponga en la mesa. Sin presión, sin exigencia.

Voy a seguir besándote hasta sentir raros los labios. Voy a seguir haciéndote el amor cada que vengas. Seguiré encontrándote en las canciones y los libros pero ya no lo sabrás. Por quién sabe cuánto tiempo más serás uno de mis primeros y últimos pensamientos del día. Voy a seguir queriéndote sin decírtelo porque llegaste a mi vida en un momento muy inapropiado y contra todo pronóstico calaste y me has hecho feliz de un modo extraño.

Hoy fui conciente de la mini-tusa que me espera con vos pero cuando llegue el momento la soportaré con estoicismo porque has valido la pena y he intentado hacértelo saber pero creo que se me está yendo la mano contigo y por eso hoy decido. Y espero que sea una decisión fuerte...una real.


D
12/10/11

Salvavidas

Y entonces llega esa odiosa época de días en que, si por mí fuera, dormiría el día entero y como nunca lo logro, me levanto a pensar cómo hacer que el día pase más rápido, cómo gastarme estas indeseadas horas de vigilia, a qué dedicarme para no pensar demasiado y embolatar un poco el malestar.
Pues bien, en épocas como esta...en días como hoy, sinceramente no sé qué haría sin ciertos salvavidas que me rescatan de ese pozo sin fondo de la depresión, que me alivianan un poco el peso de esta carga en que se convierte a veces la cotidianidad.
¿Cómo sobrellevar la vida sin la música? La música que lo dice todo por mí, que expresa con tremenda precisión y belleza todo aquello que yo no puedo o no quiero sacar.
Nada como ponerse el iPod y gritar a todo trapo las experiencias ajenas que tan bien reflejan las propias. Y nadie sospecha mucho...y nadie pregunta casi.
Están, obviamente, los libros. Terapéutica y amada lectura que desde hace tanto tiempo me acompaña porque desde que aprendí a leer me fascinó. Libros amigos, libros amantes, libros-máquinas del tiempo, libros maestros. No hay mejor manera de escapar que abrir un libro y dejarse atrapar por las imágenes, por las palabras y los paisajes, por las historias ajenas que hacen olvidar las propias por un buen rato... El tren de letras arranca a toda velocidad y ya no soy yo. Llega el alivio.
Últimamente volví a retomar una práctica perdida que consiste en anotar en una libreta aquellas frases de los libros que me gustan o me llaman la atención. Ya que tengo pésima memoria para casi todo, en especial para recordar luego de unos días lo que leo...pues que al menos queden estos registros.
La buena comida es otros de mis rescatadores infalibles. Nada como un buen almuerzo para sacar el ánimo a flote. Uno de esos almuerzos en que termina uno con una sonrisa hasta chocante, perdIdo en el bienestar sencillo de la satisfacción alimentaria. Ni qué decir de un buen postre o un café caliente en el momento preciso. Pequeñas alegrías aseguradas.
Y la cama, el sueño, esa dulce "inconsciencia" que anestesia hasta los peores dolores. Bendito sea el momento de acostarse y rendirse unas horas a la tranquilidad más absoluta. En días como hoy, ruego no soñar nada (¿no recordar?) y simplemente entregarme al vacío reparador.
Hay otras cosas que me hacen más ameno el día... como Cuevana, como Matías, como algunos amigos, como salir a caminar.
La vida sería realmente insoportable sin estos escapes.

D
12/10/11

Pereza







OTROS:

http://www.youtube.com/watch?v=1ynssbw-3h0&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=EpkQyta2L_w
http://www.youtube.com/watch?v=zTOXzCVuQv4

domingo, 25 de septiembre de 2011

Qué labilidad tan molesta.
Molestas estas lágrimas de mierda que no sirven para nada más que entibiarme los cachetes.
¿Por qué tengo el cuerpo tan roto?
Esta soledad-cucaracha...soledad resistente a mis remedios caseros me tiene enferma.
Y ahora resulta que más meses se interponen entre mi afán de largarme y la partida.
Que muy pocas cosas me atan a esta cotidianidad asfixiante. Que me quiero ir ya.
Que los oídos ni música soportan. Que las palabras hoy no quieren salir por la boca ni los dedos sino por los ojos.
Hoy tampoco sirvo pa nada.
Bah

domingo, 18 de septiembre de 2011

Joy






Siempre es bueno hallar felicidad en detalles sencillos.
Hoy me siento feliz.
Arranco la semana con pie derecho...y con collar nuevo :)

martes, 13 de septiembre de 2011

"Salir del amor ilesos"





A mí no me importa a quién viste ayer ni a quién verás mañana. Me interesa que hoy quieres estar conmigo. Que quieras compartir un día más.
Me tiene sin cuidado si miras a otras... o si otras te miran a ti. Da igual si no monopolizo tus fantasías, si no es mi voz la única que anhelas escuchar.
Me es indiferente a quién más besas si todavía te interesas en mis labios y en mi cuerpo, si todavía me encuentras atractiva.
No me importa si aparte de mis cartas de amor recibes otras. Es apenas obvio. Eres maravilloso.
Si no soy yo la única que te trasnocha ¿qué más da?
Tú tampoco eres el primero, ni el único ni el último.
Pero aquí estamos, individualmente juntos, trascendentalmente unidos.
Sigo agradeciendo cada una de tus sonrisas, sigo disfrutando tus reconfortantes abrazos.
Te extraño en la distancia y no eres mío.
Te quiero como a nadie y tú lo sabes.


D
13/9/11

miércoles, 24 de agosto de 2011

Men

Y con algo de horror (?) me doy cuenta que ninguno me conoce. Que tú escarbaste bien en las profundidades y él ha aprendido a navegar estupendamente por la superficie...pero ninguno cruzó sus límites. Tú al parecer ya no tienes oportunidad y él creo que ni siquiera la tendrá pues puedo abrirle ciertas "cosas" y otras no. Punto.
Si alguien tal vez logró ver un panorama mío más completo fuiste vos. De una manera indirecta pero más completa al fin y al cabo. Vos que que te callaste, vos que te largaste, vos que la cagaste.
Men....men in my life.

jueves, 18 de agosto de 2011

Tru





Pequeño motivo de alegría de cuatro patas... ♥

lunes, 15 de agosto de 2011

Down



Tristezas. De todos los tamaños y en todas sus presentaciones. Tristezas que marean y que nublan. Tristezas que resbalan por la piel y que la curten. Tristezas de amigos falsos, de (ex)novios tontos, de amantes crueles. Tristezas propias, recreativas y profesionales. Tristezas prehistóricas que adoctrinan a las jóvenes tristezas en el arte de lastimar. Y todas gritan...y todas duelen. Tristezas de ducha larga y puerta cerrada. Tristezas de oscuridad y de almohadas húmedas. Tristezas laberinto que no tienen solución. Tristezas dependientes de acciones ajenas ¡las peores!. Tristezas con memoria de elefante. Tristezas que me esperan adelante...y atrás...y a los lados...y a donde mire. Tristezas temporales y permanentes. Tristezas comunes y corrientes que ya habrán de naufragar. Malditas tristezas traicioneras que se escapan de su caja de Pandora siempre en las peores horas...las más inoportunas.

Se lloran, se aturden con canciones y se escriben. Algo de calma se recupera...y esta triste pasajera se puede al fin ir a acostar.


D

15/8/11