
Tan rico cuando todo sale bien.
Tan rico cuando resulta una cama grande y una tarde fría y lluviosa. Tan rico cuando, de repente, nos quedamos sin más compromisos que el nuestro, el de encontrarnos. Rico sentir ese cosquilleo mientras te espero y más rico aún es el cese de la tortura cuando al fin llegas. Rico abrirte la puerta, rico verte mojado y sentir la humedad en el corto abrazo que nos damos como saludo. Tan rico cuando tenemos las horas que vienen a nuestra entera disposición. Rico darnos el tiempo de conversar y de reírnos un rato antes de empezar el delicioso ritual. Rico irnos acercando despacio, rico mirarnos, ricos aquellos primeros roces de nuestras manos, de nuestra piel. Tan rico cuando ya no aguantas más y me besas y me besas y me besas. Rico el olor de tu cuerpo en todas partes, rico tu calor, rica tu respiración agitada en mi oído. Tan rico cuando, después de mucho disfrutarnos vestidos, me quitas la ropa despacio. Rica la manera en que me miras, la manera en que me tocas y me prendes, ricos los besos que se van volviendo cada vez más atrevidos. Tan ricas las caricias que van y vienen, las manos que aprietan fuerte, el deseo que se nos sale por cada poro. Tan rico mezclar las ganas con alcohol y buena música. Rico ese momento antes, ese momento durante y ese momento después. Tan rico ese abrazo final, esa quietud, ese descanso. Tan rico, tan rico, tan rico.
Tan rico todo con vos.
D
24/2/11