Mostrando las entradas con la etiqueta heridas. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta heridas. Mostrar todas las entradas

sábado, 26 de noviembre de 2011

Her-ida

Me parece extraño que, generalmente, ardan más las heridas pequeñas que las grandes.
Las cagadas minúsculas, perder gente (por x o y motivo) que realmente no es muy importante para mí, ciertas ofensas a las cuales no debería prestar tanta atención, por poner algunos ejemplos, duelen y arden como una de esas heridas que uno accidentalmente se hace con una hoja de papel y que, a pesar de ser milimétricas, nos hacen ver estrellas.
Por otro lado, las grandes cagadas, la pérdida catastrófica de un ser realmente querido (y no me refiero sólo a su muerte), las ofensas más impensables, los vacíos más abismales...todos esos grandes dolores que realmente me trastornan la vida, suelen comportarse como una quemadura de tercer o cuarto grado que, siendo una cosa terrible, generalmente no duele porque se han achicharrado hasta los nervios.
Y así es. Últimamente me he visto sufriendo más de lo necesario y echándole mucha cabeza a pendejadas e insignificancias pero cuando pienso en aquellas tristezas trascendentales hay un bloqueo del sufrimiento, una anestesia, una pérdida de sensibilidad hasta rara que da lugar a un estado de indiferencia y resignación.
No sé si es un mecanismo de defensa emocional, no sé si es una de esas etapas del duelo de las que tanto hablan los psicólogos y psiquiatras, no sé qué pasa.

Ha sido grande el incendio, varias las quemaduras y, larga y lenta la recuperación.


D
26/11/11

jueves, 19 de mayo de 2011

“Como todo en la tierra tiene su nombre, esto se llama…”



Antes que no sentir nada prefiero sentir este afán, esta angustia de verte. Y sinceramente no sé si lo que hacemos esta bien o está mal….no sé tampoco si ese par de calificativos son correctos a la hora de “juzgar” las relaciones personales..tan heterogéneas ellas, tan transgresoras de normas y protoculos pendejos, tan caprichosas y volátiles.
Vamos a salir lastimados todos, eso es seguro. Sin importar el desenlace de esta situación tan indescriptible, cada cual se lamerá sus heridas al final. Y eso está bien…porque salir ilesos es sinónimo, casi inevitable, de que no importó. Y esto importa, esto toca, esto gusta y duele parejo.
Pienso a veces en esa tercera boca y me incomodo…aunque no debería..¿o si?
Ese camino está lleno de dudas por lo que rápidamente lo abandono y me abandono de nuevo en el deseo, en la aventura, en ese delirio inconsciente en el que nos hemos sumergido sin pensar demasiado en consecuencias.
Te has vuelto una rutinaria sorpresa. Te has convertido (sin saberlo) en mi protesta, en una especie de tabla de salvación en medio de este naufragio de mi Vida. Estás ahí y es lo que importa ahora.
Fantasías. Cumple todas las que quieras, tuyasmíasnuestras. Úsame. Exprimámonos que para eso nos tenemos. Yo no entiendo aún qué es exactamente eso que encontraste en mí y te sacudió, así como tampoco me queda claro qué es aquello tuyo que me mantiene tan alerta…tan al punto. Punto aparte. Eres una sensación nueva, un nivel de afecto intermedio que no había tenido la oportunidad de experimentar. Y es confuso, es complicado, es delicioso. Es. Por ahora es y eso es lo que importa. Y no importa si mañana ya no “somos” pues has dejado más de una lección y por eso y por todo lo otro te agradezco.




D


19/5/11

martes, 21 de diciembre de 2010

Anestesia

Abrir con dificultad unos ojos que quisieran quedarse cerrados y encontrar un mundo lleno de formas borrosas, confusas. Sonidos distorcionados y sacudidas enérgicas que buscan devolverte al mundo de "los vivos". Sabes bien que no está bien gritar pero no puedes parar de hacerlo ni logras distinguir si son gritos internos o externos. Aparece la molesta sensación de haberte perdido de algo, de haberte desconectado y haber quedado vulnerable a los antojos ajenos. Ser consciente, de repente, de tener una o varias heridas en un cuerpo débil que apenas si puedes controlar. No logras levantar tu cabeza giratoria, ni sientes mucho los dedos de las manos y los pies. ¿Qué me pasa? Sé que me pasa y sé también que este es el inicio, el parto de mi recuperación. Mis seres más queridos me rodean, me acompañan, me dicen que todo estará bien así no sepan lo que estoy pensando o sintiendo en ese momento. Una desconocida repite mi nombre una y otra vez en medio de la neblina "Daniela, Daniela despierta, Daniela ya terminamos, todo salió muy bien" No es cierto, no todo salió muy bien pero ya no hay marcha atrás y las consecuencias de sus posibles equivocaciones u olvidos, florecerán en unos días, meses o años quizá. Depronto hay frío, hay desnudez, hay hambre. Vuelve lentamente la nitidez y con ella el dolor. -La voy a acompañar para que se vista. Gracias yo puedo sola.-Estoy lista para irme y me voy envuelta en recomendaciones y fórmulas. Me voy con este desagradable goteo en la nariz que huele y sabe a eso, a eso que sale de la máscara. Por experiencia sé que me acompañará un par de días pero no me importa, sólo quiero estar en casa, sólo deseo volver a mi hogar y no tener que regresar a este lugar en mucho tiempo. (Almenosnocomopaciente)

La mañana de hoy se siente muy parecida...


D
21/12/10